La congresista estadounidense Delia Ramírez alzó su voz este lunes para calificar el bloqueo de Estados Unidos contra Cuba como una medida “inmoral, inexcusable y cruel”. La declaración llegó horas después de concluir una visita de fin de semana al archipiélago, donde la representante por Illinois pudo constatar en terreno las consecuencias de seis décadas de política hostil.
“Debemos exigir el fin del bloqueo. Debemos poner fin a las sanciones. Debemos acabar con el asedio al pueblo cubano”, sentenció la legisladora en un comunicado. Con tono firme, Ramírez subrayó que todas las políticas estadounidenses que vulneran la soberanía de la nación caribeña deben ser denunciadas y desmanteladas sin dilación.
La también copresidenta del Caucus de Migración Global denunció que, bajo el pretexto de “liberar” a los cubanos, el Gobierno de Washington lo que hace es perjudicarlos directamente. Aseveró que las adversidades no apagan el deseo del pueblo cubano de construir nuevos vínculos basados en la cooperación y la diplomacia, tal como ella misma pudo escuchar durante su recorrido.
“Como miembro del Congreso, es mi responsabilidad comprender los efectos de nuestras políticas en la vida de nuestros vecinos”, afirmó Ramírez, quien instó a cambiar de rumbo de manera inmediata. En ese sentido, respaldó la Resolución sobre Poderes de Guerra presentada por su colega Nidia Velázquez y la Ley del Nuevo Buen Vecino, herramientas legislativas que, a su juicio, abrirían una vía distinta a la hostilidad actual.
La congresista no fue la única en alzar la voz en Washington. El pasado 1 de julio, junto a otros legisladores demócratas como Pramila Jayapal y Jonathan Jackson, ya había rechazado frente al Capitolio las medidas de la administración de Donald Trump. Desde su regreso a la Casa Blanca, el presidente republicano ha intensificado las sanciones en cascada y mantiene latente la amenaza de una acción militar.
“Podemos y debemos ser buenos vecinos”, concluyó Ramírez, en un mensaje que resuena mientras la comunidad internacional sigue exigiendo el cese del cerco económico contra Cuba. Sus declaraciones suman un nuevo capítulo a la creciente presión dentro de Estados Unidos para que el Congreso revise y revierta una política que, para la legisladora, ya ha durado demasiado tiempo.
(Con información de Prensa Latina)


