El Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología de Cuba (CIGB) cumple este 1 de julio cuatro décadas de fundado, consolidado como un referente mundial en el desarrollo de fármacos y vacunas de probada efectividad para la salud humana y animal. Su prestigio, forjado desde 1986 por iniciativa del líder histórico Fidel Castro, lo inscribe en los anales de la biotecnología moderna, con el uso de técnicas de ADN recombinante para obtener medicamentos, inmunógenos y pruebas diagnósticas.
Nacido del ingenio del Comandante en Jefe, el @CIGBCuba cumple hoy 40 años.
Muchas felicidades a todos los trabajadores de este importante complejo científico-productivo, que continúa creando productos innovadores de alto valor agregado para la salud de la población. pic.twitter.com/1ejRTCFJ6Z
— Manuel Marrero Cruz (@MMarreroCruz) July 1, 2026
La pandemia de Covid-19 colocó al CIGB en el centro de la atención global con dos de los cinco inmunógenos cubanos: Abdala y Mambisa. Abdala, primera vacuna concebida en América Latina, demostró un 92,28 por ciento de eficacia en su ensayo clínico fase III, y sus dosis han llegado no solo a Cuba sino también a Venezuela, Nicaragua, la República Árabe Saharaui Democrática y Vietnam. Mambisa, por su parte, se posiciona entre los inmunógenos nasales del mundo, diseñada para atacar la entrada principal del coronavirus SARS-CoV-2.
Más allá de la Covid-19, la institución trabaja en múltiples plataformas tecnológicas como proteínas recombinantes, síntesis química y péptidos sintéticos, con investigaciones que abarcan distintos hospederos de impresión de proteínas, incluyendo levaduras, células de mamíferos y bacterias. El centro mantiene líneas activas en diagnósticos, vacunas y soluciones terapéuticas para diversas enfermedades.
Entre sus productos más reconocidos figura el Heberferón, mezcla sinérgica de los interferones alfa y gamma con actividad antiproliferativa, así como el Nasalferón, formulación de IFN-alfa-2b-humano recombinante que demostró protección frente al SARS-CoV-2. También destacan el CIGB 814, un péptido sintético para la artritis reumatoide, y Jusvinza, alternativa terapéutica para controlar la hiperinflamación.
La Heberbiovac HB, vacuna recombinante contra la hepatitis B, se aplica desde 1992 en el programa ampliado de inmunización a población de riesgo e infantil, logrando que desde el año 2000 no se reporte un menor de 15 años positivo a esa enfermedad en Cuba. Este es solo uno de los productos líderes de la ciencia cubana, entre los que también figuran el factor de crecimiento epidérmico, la Heberpenta y la estreptoquinasa, obtenida por primera vez en el mundo.
El Heberprot-P, fármaco único y exclusivo diseñado para tratar úlceras del pie diabético, se ha convertido en uno de los medicamentos más reconocidos internacionalmente por su capacidad para disminuir el riesgo de amputación. Este producto, junto al resto del portafolio del CIGB, refleja el impacto social de una ciencia comprometida con la vida.
En 2021, el centro fue reconocido como empresa de Alta Tecnología en Cuba y Vanguardia Nacional, distinciones que avalan cuatro décadas de contribuciones ininterrumpidas a la salud pública. Con 40 años de historia, el CIGB celebra su aniversario mirando al futuro, con la certeza de que la biotecnología cubana sigue siendo un pilar de soberanía sanitaria y un ejemplo de colaboración internacional.
(Con información de Prensa Latina)
