China promete más energía solar a Cuba: por qué 493 MW al mediodía no evitan un déficit de 2.040 MW en el pico
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China promete más energía solar a Cuba: por qué 493 MW al mediodía no evitan un déficit de 2.040 MW en el pico

China promete más energía solar a Cuba: por qué 493 MW al mediodía no evitan un déficit de 2.040 MW en el pico

Ilustración sobre energía solar, baterías y apagones en Cuba. © CiberCuba
Ilustración sobre energía solar, baterías y apagones en Cuba. Foto © CiberCuba

China promete seguir ampliando la generación solar en Cuba, pero los propios datos del Sistema Eléctrico Nacional muestran por qué instalar más paneles fotovoltaicos, aunque ayuda durante el día, no basta por sí solo para acabar con los apagones que golpean al país durante el horario pico nocturno.

El ejemplo del 1 de octubre es especialmente claro. Según el parte del SEN recopilado por el Observatorio de Apagones de CiberCuba, los parques solares produjeron ese día 3.169 MWh de energía y alcanzaron una potencia máxima de 493 MW durante las horas de mayor disponibilidad solar.

Sin embargo, a las 21:00, cuando la generación fotovoltaica ya había desaparecido prácticamente del sistema, la afectación por déficit alcanzó 2.059 MW.

Para el horario de máxima demanda del día siguiente, 2 de octubre, la situación seguía siendo crítica: la UNE pronosticó 3.100 MW de demanda frente a apenas 1.060 MW disponibles. La diferencia dejaba un déficit previsto de 2.040 MW y una afectación estimada de hasta 2.070 MW.

La diferencia entre ambas franjas horarias resume uno de los mayores problemas del actual modelo energético cubano: el sol genera cuando más brilla, pero el mayor consumo y los peores déficits suelen llegar horas después.

493 MW no significan electricidad disponible durante toda la noche

Para entender el problema hay que distinguir dos conceptos que suelen mezclarse.

Los 493 MW representan la potencia máxima instantánea entregada por los parques solares en determinado momento del 1 de octubre. No significa que esa potencia se mantuviera durante todo el día.

Los 3.169 MWh, en cambio, representan la cantidad total de energía producida por esas instalaciones a lo largo de la jornada.

Cuando cae el sol, los paneles dejan de producir. Si esa energía no se almacena previamente en baterías, no puede trasladarse automáticamente desde el mediodía hasta el pico nocturno.

Por eso es posible que durante varias horas del día la solar alivie parcialmente el déficit y, apenas unas horas después, Cuba vuelva a registrar afectaciones superiores a los 2.000 MW.

La generación solar cambia además de un día para otro

Los datos del Observatorio de Apagones de CiberCuba también muestran que la producción fotovoltaica no es constante.

El 29 de septiembre, los parques produjeron 3.614 MWh y llegaron a una potencia máxima de 562 MW.

Un día después, según el parte correspondiente al 1 de octubre, la producción del 30 de septiembre bajó a 2.843 MWh y la potencia máxima cayó hasta 442 MW.

El 1 de octubre volvió a subir hasta los 493 MW y 3.169 MWh.

La nubosidad, las condiciones meteorológicas, la capacidad real de los parques y las limitaciones de la propia red hacen que la generación disponible varíe incluso teniendo la misma capacidad fotovoltaica instalada.

El problema está también en las termoeléctricas

Mientras los parques solares producían durante el día, buena parte de la generación convencional seguía fuera de servicio.

El parte del 2 de octubre reportó averías en la unidad 5 de la termoeléctrica Máximo Gómez de Mariel, la Antonio Guiteras de Matanzas, la unidad 6 de la Antonio Maceo y la unidad 2 de Felton.

Además, permanecían en mantenimiento unidades de Santa Cruz, Nuevitas y Renté, mientras las limitaciones en la generación térmica sumaban otros 377 MW.

Para el pico solo se esperaba recuperar 30 MW de Energás Varadero y 60 MW de la unidad 5 de Mariel.

Ese deterioro explica por qué agregar capacidad solar durante el día no sustituye automáticamente a las centrales que deberían sostener la red cuando desaparece el sol.

China promete ahora más parques y almacenamiento

El embajador chino en La Habana, Hua Xin, aseguró esta semana que Beijing continuará apoyando proyectos energéticos en Cuba.

Según informó CiberCuba, durante 2025 se incorporaron 35 MW en parques solares con asistencia china y el gobierno cubano espera terminar en octubre otros 85 MW distribuidos en 15 instalaciones.

Hua Xin anunció además que ya llegó a Cuba el primer lote de materiales destinado a un nuevo proyecto de 200 MW de generación y almacenamiento de energía fotovoltaica.

La incorporación de almacenamiento es precisamente una de las piezas que puede hacer más útil la energía solar, porque permite conservar parte de la producción diurna y utilizarla cuando el sistema la necesita.

Pero tampoco existe una solución automática.

Cuba ya tiene otro programa de baterías de 200 MW

Paralelamente al proyecto anunciado por el embajador chino, Cuba desarrolla desde 2025 un programa de cuatro grandes sistemas de almacenamiento de energía en baterías, conocidos como BESS.

Las instalaciones previstas se encuentran en Cotorro y Habana 220, en La Habana; Cueto, en Holguín; y Bayamo, en Granma. Cada una tiene una potencia nominal de 50 MW, para un total de 200 MW.

Sin embargo, la última actualización documentada por CiberCuba sobre el programa indicaba que únicamente el sistema de Cotorro estaba confirmado en funcionamiento.

Cueto se encontraba todavía en proceso de culminación y pruebas, Habana 220 tenía prevista oficialmente su entrada en servicio para finales de octubre y Bayamo seguía en ejecución.

Por tanto, no sería correcto afirmar que el SEN dispone actualmente de los 200 MW completos de ese programa.

200 MW de baterías tampoco equivalen a 200 MWh

Existe además otra diferencia técnica importante.

Los anuncios oficiales describen estos sistemas principalmente por su potencia en megavatios (MW). Pero para saber durante cuánto tiempo pueden suministrar electricidad es necesario conocer también su capacidad energética en megavatios-hora (MWh).

Un sistema capaz de entregar 50 MW podría mantener esa potencia durante una hora, dos horas o un período diferente dependiendo de cuánta energía tenga almacenada.

Las informaciones públicas consultadas sobre los cuatro grandes BESS cubanos no detallan de forma consistente esa capacidad total en MWh.

Por ello, no puede calcularse seriamente cuántas horas del pico nocturno podrían cubrir únicamente a partir de la cifra de 200 MW anunciada por las autoridades.

Las baterías también tienen otra función: evitar que el SEN se caiga

Los sistemas BESS cubanos no están concebidos exclusivamente para guardar energía solar y liberarla durante un apagón.

Una de sus funciones principales es la regulación de frecuencia: pueden reaccionar rápidamente cuando una gran unidad generadora sale de servicio o cuando se produce un desequilibrio brusco entre generación y demanda.

Esa función es especialmente importante en un sistema debilitado como el cubano. El registro del SEN de CiberCuba contabiliza ocho desconexiones totales nacionales durante 2026.

Las baterías pueden ayudar a estabilizar la red y reducir el riesgo de algunos colapsos, pero estabilizar el sistema no es lo mismo que crear los miles de megavatios de generación que hoy faltan.

La paradoja solar de Cuba

El propio ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, reconoció meses atrás que la debilidad del sistema limita incluso cuánto de la energía solar disponible puede aprovecharse.

CiberCuba explicó entonces que una elevada penetración de generación fotovoltaica en una red con poca generación convencional estable puede provocar problemas de frecuencia y obligar a regular los parques solares.

El resultado es una paradoja: Cuba necesita más energía renovable para reducir su dependencia de combustibles, pero necesita al mismo tiempo termoeléctricas confiables, almacenamiento suficiente y una red estable para aprovechar plenamente esa generación renovable.

Los paneles ayudan, pero no sustituyen un sistema eléctrico funcional

La expansión de la energía solar puede reducir el déficit durante el día, disminuir el consumo de combustible y aportar nueva capacidad a un SEN extremadamente deteriorado.

Pero los datos de principios de octubre muestran sus límites actuales.

El 1 de octubre los parques solares llegaron a entregar 493 MW y produjeron 3.169 MWh. Esa misma jornada terminó con una afectación máxima de 2.059 MW a las nueve de la noche.

Al día siguiente, la UNE esperaba apenas 1.060 MW disponibles para cubrir una demanda de 3.100 MW en el pico.

Más parques solares pueden mejorar esas cifras durante las horas de luz. Para cambiar de forma sustancial las noches cubanas, sin embargo, hacen falta también almacenamiento a gran escala, generación convencional disponible, combustible, mantenimiento y una red capaz de sostener el sistema.

Hasta que esas piezas funcionen al mismo tiempo, el crecimiento de la energía solar seguirá ofreciendo alivio durante determinadas horas sin eliminar el problema estructural que refleja diariamente el Observatorio de Apagones de CiberCuba.

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Equipo de periodistas comprometidos con informar sobre la actualidad cubana y temas de interés global. En CiberCuba trabajamos para ofrecer noticias veraces y análisis críticos.






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