Célebres fábulas y la realidad de Cuba

Las fábulas de Esopo, Fedro y Félix María de Samaniego conservan una extraordinaria vigencia. Sus animales parlantes retratan la ambición, la cobardía, la ingenuidad, la corrupción y la injusticia. Escritas hace siglos, permiten reflexionar sobre los problemas de la Cuba contemporánea y de cualquier sociedad.
“Quien al poder se acoge de un malvado
Será, en vez de feliz, un desgraciado”.
En “El milano y las palomas”, Samaniego cuenta cómo un milano, incapaz de capturar a las palomas, les promete protección. Las ingenuas aves lo proclaman rey. Entonces comienza a devorarlas hasta destruir su reino.
La historia ofrece una analogía con Fidel Castro, quien llegó al poder en 1959 prometiendo restaurar derechos y libertades y terminó consolidando un sistema tiránico de partido único. Recuerda el peligro de entregar poderes ilimitados a quienes prometen proteger al pueblo.
“Así si bien se examina,
Los humanos corazones,
Perecen en las prisiones,
Del vicio que los domina”.
En “Las moscas”, miles de insectos quedan atrapados en un panal de miel por su voracidad. La enseñanza invita a examinar la corrupción, el oportunismo y la ambición personal. La crisis de valores en Cuba no afecta solamente las podridas filas de la dirigencia comunista, también está presente en organizaciones opositoras y en la sociedad toda.
“A quien no sea de ánimo esforzado,
No armarle de soldado”.
En “La cierva y el cervato”, el pequeño pregunta a su madre por qué huye de un perro menor que ella. La cierva reconoce que se siente invencible mientras imagina la batalla, pero un ladrido basta para hacerla correr.
La historia retrata a quienes proclaman una valentía extraordinaria y ante el peligro huyen cobardemente. Sin embargo, frente a la represión, debe distinguirse la cobardía de la prudencia legítima de quienes protegen su vida y la de su familia.
“Quien oye aduladores”.
En “El cuervo y el zorro” muestra cómo un zorro halaga a un cuervo hasta conseguir que abra el pico y deje caer su queso.
La adulación puede convertirse en instrumento de manipulación política. En Cuba, donde la vigilancia, intimidación, detenciones y prisión acecha a todos los opositores, resulta importante prevenir los engaños sin permitir que las sospechas te paralicen o te lleven a formular falsas acusaciones.
“Díjole el perro prudente,
Dañoso es beber y andar,
¿Más es sano el aguardar,
A qué me claves el diente?”
“El perro y el cocodrilo” desarrolla esta cuestión magistralmente. Un perro bebe en el Nilo mientras corre para evitar que lo capture un cocodrilo. El depredador le recomienda detenerse, pero el perro comprende que seguir su consejo podría costarle la vida.
La fábula ilustra el peligro de aceptar ingenuamente recomendaciones de personas cuyos intereses son contrarios a los propios. Ante la persecución política, los consejos de un represor merecen especial cautela. La confianza debe basarse en hechos verificables.
“¡Oh, loca fantasía,
Qué palacios fabricas en el viento!”
En “La lechera”, una joven lleva leche al mercado mientras imagina cómo la venderá, comprará huevos, criará animales y terminará haciendo fortuna. Entusiasmada, salta, rompe el cántaro y pierde cuanto poseía.
Su historia recuerda al cubano que sueña con montar una pequeña empresa y convertirse en un empresario próspero, pero subestima las condiciones reales del país.
Aunque el régimen haya anunciado nuevas aperturas al sector privado, no existe seguridad jurídica ni confianza en que la apertura no termine como reformas anteriores.
Sin estabilidad, garantías jurídicas y condiciones materiales suficientes, cualquier proyecto puede perder sus bases antes de prosperar.
“Pues el vulgo pendiente de sus labios,
Mas quiere a un charlatán que a veinte sabios”.
“El charlatán” presenta a un embaucador que promete enseñar a hablar a un burro en diez años. Acepta morir ahorcado si fracasa, confiando en que, durante ese plazo, el rey, el burro o él mismo habrán muerto.
La historia retrata a quienes prometen maravillas para obtener beneficios inmediatos. También permite reflexionar sobre los que calumnian y dividen bajo chantaje de la policía política.
La dictadura no es eterna, de hecho, vive su crisis final. Cuando caiga, la apertura de los archivos de la policía política podría esclarecer los hechos y exponer a quienes sirven a la tiranía confiados en que nunca se sabrá la verdad.
“Te juzgarán virtuoso,
Si eres, aunque perverso, poderoso”
“Los animales con peste”, un león confiesa haber devorado inocentes y sus cortesanos lo absuelven. Otros poderosos reciben igual indulgencia. Finalmente, un pobre asno reconoce haber comido trigo ajeno y es condenado a muerte.
Es la justicia sometida al poder. Lo que pasa en Cuba y bajo toda tiranía. La autoridad política no debe determinar quién merece castigo ni convertir a los indefensos en culpables convenientes.
“Al miserable estado
De una cercana muerte reducido
Estaba ya postrado
Un viejo león, del tiempo consumido”
Y finalizamos con “El león envejecido”. Simboliza a la dictadura desgastada por décadas de ejercicio arbitrario del poder, cuya autoridad se ha sostenido mediante el miedo y la represión.
Los animales representan al pueblo que comienza a perder el temor, reconoce su propia fuerza y descubre que puede organizarse para transformar su destino. La fábula nos recuerda que ningún poder es eterno, que la mentira y el abuso no garantizan la obediencia para siempre y que hasta el régimen más poderoso puede derrumbarse cuando el pueblo pierde el miedo.
La enseñanza más profunda no es la venganza contra el león derrotado, sino la posibilidad de poner fin al abuso mediante la acción cívica colectiva y construir un futuro donde nadie vuelva a gobernar mediante el terror.
El futuro de Cuba no puede reducirse a importantes moralejas de geniales fábulas, pero estas historias recuerdan principios esenciales para la reconstrucción nacional: libertad, responsabilidad, virtud, justicia independiente y límites efectivos al poder.
La verdadera liberación será aquella que ponga fin a las injusticias y permita superar las arbitrariedades, restablecer los derechos fundamentales y construir instituciones que protejan a todos los cubanos, donde las “palomas” no tengan que volver a entregar su seguridad a otro milano.
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