Foto> Diony Sanabia
La iniciativa aconteció en el Parque do Asa Delta, en el sector de Asa Sul, donde los participantes ondearon banderas cubanas y desplegaron pancartas con mensajes contra la política de hostilidad de Washington hacia la nación antillana.
El embajador de Cuba en Brasil, Víctor Cairo, destacó a Prensa Latina que el encuentro de este sábado resaltó la victoria de su país en la Asamblea General de las Naciones Unidas el pasado 28 de octubre.
Pese a las presiones de Washington, ese día 130 países apoyaron la resolución de Cuba que pide el fin del cerco, 17 estuvieron en contra y 25 se abstuvieron.
Cairo calificó el resultado de contundente en un escenario hostil, en el cual Estados Unidos utilizó su poder para chantajear e intentar doblegar a la comunidad internacional.
Recalcó que el respaldo expresado en ese foro constituye un triunfo de la dignidad del pueblo cubano y un rechazo a la política de bloqueo.
Asimismo, reiteró que Cuba no representa una amenaza, sino que el propio cerco estadounidense lo es.
Por su parte, Pedro Batista, integrante del Movimiento de Solidaridad con Cuba en Brasilia, destacó el papel de la isla en la promoción de la humanidad y la solidaridad desde el triunfo de la Revolución en 1959.
Sostuvo que Cuba no amenaza a Estados Unidos ni a ningún otro pueblo del planeta, sino que representa una solución, en referencia al proyecto socialista.
También manifestó que el bloqueo estadounidense, al que calificó de criminal y genocida, sí constituye una amenaza para el pueblo cubano, la Revolución y los pueblos del mundo.
Rigoberto Espinosa, presidente de la Asociación Nacional de Cubanos Residentes en Brasil José Martí, ponderó la unidad entre esa organización y el movimiento de solidaridad en la jornada de denuncia.
“¡Abajo el bloqueo!”, expresó Espinosa al resumir el reclamo de los participantes durante la actividad.
Con consignas como «¡No al bloqueo!», «Solidaridad con Cuba» y «Cuba no está sola», los asistentes desplegaron, además, la etiqueta #CubaNoEsUnaAmenaza, en defensa del derecho de la isla a vivir en paz.
La iniciativa se inscribe en las expresiones de solidaridad internacional con Cuba y en los reclamos para que Washington ponga fin a las medidas económicas, comerciales y financieras que mantiene contra el país caribeño desde hace más de seis décadas.
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