En declaraciones a Prensa Latina, Jerez explicó que la insuficiencia cardíaca en un gran síndrome y el mismo es muy complejo desde su génesis, las etiologías que lo provocan y los elementos fisiopatológicos.
“Empero más del 80 por ciento de las causas de la insuficiencia cardíaca son perfectamente prevenibles”, sentenció una de las organizadoras del IV Simposio Cubano de Falla o Insuficiencia Cardiaca, y el I Simposio Cubano de Cardiomiopatías y Enfermedades Raras Cardiológicas.
Dicha dolencia transita por estadios, en las primeras fases, A y B, los pacientes no tienen síntomas, ni signos de sufrir este mal, pero tienen muchos factores de riesgo cardiovascular, puntualizó Jerez.
Algunas personas tienen enfermedades crónicas que de ser controladas adecuadamente desde la atención primaria de salud, el paciente no debe llegar a desarrollar la insuficiencia cardíaca con toda la complejidad que tiene el síndrome en sí mismo y todas las etapas de evolución, desde la asintomática hasta la más avanzada.
El cónclave –realizado en el teatro del Sexagenario Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular-, tiene como objetivo actualizar contenidos, y dar a conocer la última guía de actuación publicada en el reciente Congreso Europeo de Cardiología que estuvo precedido por un consenso de expertos de las más importantes sociedades de la especialidad.
Resulta vital entender que esta guía del llamado Viejo Continente reúne las pautas de esa región del planeta, sea adaptada y atemperada a nuestra realidad caribeña, indicó la experta antillana.
En ella existe como limitante que omite las causas de la insuficiencia cardíaca que solo acontecen en la esta región, la enfermedad de Chaga, una dolencia con una trascendencia cardiovascular importante.
Tampoco hace mención a las dolencias reumáticas existentes en América Latina y es importante saber que hasta un tres por ciento de los migrantes del mundo pueden padecerla y resulta una causa de insuficiencia cardíaca.
La guía hace referencia a conceptos muy particulares y didácticos desde el punto de vista académico, pues se organiza en cuanto a las etiologías, a las maneras de manejar las terapéuticas, y esta constituye una herramienta para todo profesional que tenga que asistir a un paciente.
Es tan compleja la insuficiencia cardíaca que necesita un equipo multidisciplinario para abordarla, de ahí que no solo intervengan los cardiólogos que lideran el proceso, sino también los internistas, médicos emergenciologos e intensivistas.
También se suman especialidades clínicas que trabajan en la evolución natural de la enfermedad, ejemplo de ellas son los nefrólogos, nutricionistas, endocrinos, genetistas y enfermeras, estas últimas, son esenciales para manejar a estos pacientes.
La guía tiene conceptos actualizado con resultados científicos de grandes ensayos clínicos realizados en poblaciones europeas.
Por tanto, precisó Jerez, esos conocimientos debemos adaptarlo a nuestra realidad y nunca perder de vista que el paciente con este mal de salud debe tener un seguimiento individualizado desde su causa, evolución, su fisiopatología y la conducta terapéutica que podemos aplicar en ellos.
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