Cáncer de mama en Cienfuegos: cuando llegar a tiempo cambia la historia
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Cáncer de mama en Cienfuegos: cuando llegar a tiempo cambia la historia

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El cáncer es la segunda causa de muerte en Cienfuegos y en Cuba; el de mama, la segunda causa de incidencia entre las mujeres. 5 de Septiembre profundiza en la prevención, la detección temprana y la asistencia en la consulta del Área II

Martha evita volver a esa fecha. “Imagínese, disfrutaba de una buena etapa en mi vida”, me confiesa con la voz quebrada en un apartamento del barrio de Pastorita, en Cienfuegos. Aparta la mirada para que no advierta la emoción en sus ojos. Sus tres hijos marchaban bien en la escuela y el trabajo, ella acababa de asumir un nuevo puesto laboral con más responsabilidades… “Todo iba de maravillas, en mis planes no estaba hacer un alto en ese momento por enfermedad, no me sentía enferma. Siempre he sido una mujer saludable”, confiesa. El autoexamen de mama la alertó: notó algo distinto en el seno izquierdo y acudió al consultorio del médico de familia. Allí, tras el examen físico, la remitieron a la consulta del área. “Desde que entré empecé a llorar y la doctora tuvo que darme una charla para calmarme”, recuerda. Pero el golpe llegó cuando la especialista confirmó el nódulo: “El mundo se me vino abajo”. A partir de ahí, Martha supo que emprendería un camino difícil marcado por el estigma de verse con un seno menos, recibir un tratamiento completo y no saber a ciencia cierta si podría continuar al lado de sus tres hijos.

“Una primero piensa en la estética y luego…, en lo peor —reconoce mientras compartimos un dulce casero— “por supuesto que ya más tranquila agradecí el diagnóstico temprano porque fue lo mejor que me pudo pasar. A Dios gracias, mi nódulo resultó ser benigno y continué el seguimiento aquí mismo, en mi área de salud”.

OCTUBRE ROSA

El objetivo principal de la atención primaria de salud es la promoción y prevención. “Siempre trabajamos desde los consultorios haciendo énfasis en el autoexamen y la necesidad de acudir al médico ante cualquier dificultad, explica la doctora Divianne Vega Sáez, vicedirectora docente del Policlínico Cecilio Ruiz de Zárate, en el municipio cabecera.

“Si las pacientes detectan un bulto o un cambio en la mama y acuden al consultorio, se les remite al policlínico, donde se les realizan estudios complementarios, incluida una ecografía mamaria, para determinar si la lesión es benigna. En ese caso, se le da seguimiento en el área de salud; si hay alguna alteración que requiera otra conducta, se les remite a la consulta del Hospital Provincial Dr. Gustavo Aldereguía Lima, gracias al convenio entre Gineco-obstetricia y Cirugía para el seguimiento de estas pacientes”.

La labor preventiva requiere el compromiso de las instituciones sanitarias, los profesionales, las familias y la sociedad.

Octubre Rosa ha sido un mes dedicado a concienciar a las mujeres sobre el valor del diagnóstico temprano y ello se logra desde el autorreconocimiento, además “propiciamos la comprensión sobre los factores de riesgo para que puedan identificarse en ellos y sepan cuándo acudir al especialista”, explica la doctora Odelis Canto Marchena, vicedirectora de Asistencia Médica del también conocido como el Área II.

GRISSEL: VOCACIÓN Y ACOMPAÑAMIENTO  

Conversar con la doctora Grissel Utrera Díaz —especialista de segundo grado en Medicina General Integral y diplomada en Mastología desde 2007— es advertir una pasión que se impone desde la primera palabra. Habla de sus pacientes con la certeza de su diagnóstico y evolución, porque ella reconoce que atender también es acompañar. En su voz se percibe la entrega por la medicina, esa vocación que no se limita a diagnosticar, sino que se detiene en cada historia para escucharla y protegerla.

“Primero se realizó un curso de preparación que comenzó en 2003. De allí surgió un diplomado gracias a una idea de la Doctora en Ciencias Lidia Torres Aja, quien en aquel momento llevaba el programa de cáncer de mama en la provincia; una profesional excepcional dedicada al cuidado de las mujeres y sus familias, y que aún las acompaña en el municipio de Cruces, rememora.

“El propósito era formar facilitadores en las áreas de salud: la consulta se ofrecía en los municipios y los facilitadores buscaban ganar tiempo, hacer el diagnóstico y remitir hacia la consulta provincial, que se realizaba todos los jueves con un equipo multidisciplinario de psicólogo, oncólogo y cirujano, adonde llegaban con el estudio completo y su diagnóstico. Así se mantuvo hasta hoy, que la lidera el cirujano Cristóbal Gastón Avilés”.

En ese recorrido discursivo de la doctora Grissel reconozco en ella la pasión por la medicina, sinónimo de atención oportuna y compromiso.

“La consulta del Área II funciona dos veces al mes porque comparto mi labor aquí con otras funciones, en la Universidad de Ciencias Médicas de Cienfuegos funjo como metodóloga de postgrado en la especialidad de Medicina Familiar y siempre defendí que me permitieran continuar la labor asistencial”.

Allí acuden remitidas de los consultorios, “pero muchas veces las pacientes llegan solas porque se detectan algo o porque tienen dolor. Nos organizamos por turnos, pero en realidad atendemos a todo el mundo, insiste la experta Utrera Díaz.

“Hacemos todo el interrogatorio, se examina la mama porque es consulta con ultrasonido y si se detecta alguna lesión, se indica la biopsia, la mamografía, todos los otros medios de diagnóstico y retornan a mi con los resultados. Las punciones de BAF (biopsia por aspiración de aguja fina) las recojo personalmente y activo el sistema de comunicación que establezco ellas porque hay casos que si son positivos no pueden esperar. Nosotras acompañamos a las que necesitan cirugía o interconsulta en la atención secundaria. Se le indican los complementarios necesarios para el proceder quirúrgico y cuando llegamos allí, ya la paciente va estudiada y solamente queda programar la cirugía.

“Aquí —en el PPU— vemos pacientes del Área I, de la CEN, Palmira, Aguada de Pasajeros, Abreus… de donde vengan. Muchas llegan directamente porque en los municipios se dificulta el acceso al ultrasonido por diversos motivos”.

“Las redes de apoyo son esenciales para el bienestar psicológico y la calidad de vida de las personas con cáncer. Las Mariposas exhiben una labor destacable en Cienfuegos, expresa la Dra Grissel Utrera Díaz./Foto: Leyaní Díaz Hernández/5 de Septiembre
PREVENCIÓN EN LAS REDES

En buena medida, las redes sociales también han jugado su función como socializadoras de mensajes de prevención.

La vicedirectora de Asistencia Médica hace énfasis en la posibilidad de impactar en un mayor número de personas. “Existe una franja etaria ( jóvenes entre 20 y 30 años) que no acude a los consultorios médicos de la familia por cuestiones de tiempo o porque no acostumbran a buscar la primera atención médica en sus comunidades.

“Todos acudimos a las redes en busca de información o por esparcimiento, por eso nos trasladarnos a ese otro espacio que no había sido explotado por la institución, en función de la promoción de salud”.

Doctora Odelis Canto Marchena, vicedirectora de Asistencia Médica del Policlínico Área II./Foto: Leyaní Díaz Hernández/5 de Septiembre
EL ESTIGMA DE UNA ENFERMEDAD

“Comunicarle a una paciente que tiene cáncer de mama o cualquier otro tipo de neoplasia siempre es un choque psicológico —retomo la conversación con la diplomada en Mastología. Al inicio muchas se deprimen, porque implica períodos prolongados de tratamiento y la vulnerabilidad tras perder una parte importante de su cuerpo.

“En la actualidad, la incidencia alcanza a muchachas más jóvenes, si se compara la incidencia de hace unos años cuando se detectaba en edades más avanzadas. Hemos confirmado casos positivos en mujeres de 40 y tantos; treinta y algo, hasta en los 20”, argumenta.

La consulta del área es la primera línea de visita del paciente al médico, y constituye la ruta crítica para llegar a la consulta provincial.

“Algunas llegan a atenderse porque les duele la mama y eso no es lo más preocupante —reflexiona la doctora Grissel— porque las lesiones malignas o los nódulos, así sean benignos no dan dolor. Por eso siempre exploramos ambas mamas, ya que en ocasiones la lesión se encuentra en la que no presenta molestias.

“El dolor obedece a lesiones benignas o displasias, las cuales en algunos casos corresponden al propio ciclo menstrual.

Más adelante profundiza en los factores de riesgo. “El componente hereditario es uno de ellos, tener antecedentes de primera línea, la materna fundamentalmente, y en menor medida la línea paterna también”.

En su conversación acude a los estudios recientes sobre cáncer para explicar cómo la mama alcanza la mayor madurez cuando logra lactar más de seis meses y ello se convierte en un factor protector para las mujeres.

“El parto después de los 30 años constituye otro factor de riesgo, así como la menarquia precoz y la menopausia tardía. La mayoría de los cánceres de mama son estrógenos dependientes, por eso es que se ven muy asociados al uso de anticonceptivos orales; la obesidad, el sedentarismo, el hábito de fumar constituyen riesgos para casi todas las enfermedades no transmisibles. En menor medida la alimentación, sobre todo el consumo en exceso de alimentos procesados con sales de nitro como los jamones o los chorizos…, el refresco de cola, el chocolate…

Mencionó algún traumatismo, fundamentalmente entre las mujeres que viven en zonas rurales donde asumen actividades que antes estaban destinadas exclusivamente a los hombres como el acarreo de animales u otras labores agrícolas.

LA DEPENDENCIA QUE NADIE PREVIÓ

Por la división de roles que aún persiste en la sociedad, aún cuando las mujeres hemos ganado espacios que antes eran exclusivos del hombre, los cuidados siguen recayendo en el sexo femenino. Ella siempre es la cuidadora y las dinámicas familiares deben reconstruirse cuando son ellas quienes enferman.

No siempre encuentran el apoyo esperado por parte de la familia, sin contar los hogares monoparentales donde además llevan el peso económico.

“Lógicamente, la vida laboral también se afecta —expresa Grissel— porque el tratamiento suele extenderse en el tiempo. No es solo la cirugía, sino otros procedimientos complementarios, la mayoría con quimioterapia. Actualmente existen nuevos tratamientos como la imnunohistoquímica, que permiten individualizar cada caso, porque hay varios tipos de carcinomas de mama y no todos llevan la misma conducta médica.

“No todas necesitan la mastectomía, algunas solo llevan las tabletas orales para que no hagan recidiva en lo que le queda en el tejido o en la mama contralateral”.

NOVIEMBRE POR LAS MASCULINIDADES

Un porciento muy pequeño del cáncer de mama también se presenta en los hombres, del uno al dos por ciento aparece en los pacientes del sexo masculino.

“Son generalmente pacientes en edad avanzada, con antecedentes de traumatismo en la mama o el componente hereditario de madre o padre que hayan padecido de cáncer. En el caso de los hombres, cuando aparece suelen ser más agresivos porque no solicitan atención médica por tabú, miedo y desconocimiento… Érroneamente pensamos que esta es una patología que solo atañe a las mujeres y no así”, confirmó.

En este noviembre azul pretendemos trasladarnos hasta los centros laborales para hacer promoción de salud allí, en sus espacios laborales, adelanta Divianne Vega Sáez, vicedirectora docente del Policlínico Cecilio Ruiz de Zárate.

“Es parte de nuestra labor preventiva disminuir la cantidad de personas que debutan con un cáncer en un momento avanzado de la enfermedad. Un diagnóstico precoz propicia iniciar un tratamiento temprano que culmina de manera satisfactoria”.

Infografía: Leyaní Díaz Hernández

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