Caja de pollo se echa a perder y cubanos intentan recuperarla

Una cubana identificada como Karla Arelis, residente en La Habana del Este, publicó este miércoles un video en Facebook que muestra cómo una caja de pollo de su vecina se echó a perder por los prolongados apagones que sufre Cuba, y cómo ella y su comunidad intentaron aprovechar la carne deshuesándola y cocinándola al carbón para no desperdiciarla.
El testimonio recoge que la faena inició a las cinco de la mañana, hora a la que la mujer dice haberse levantado esperando que llegara la electricidad.
«A las 5 de la mañana me levanté a cargar la EcoFlow, las neveras, hacer todo lo que hace toda mujer cuando llega la corriente. Nunca llegó. Toda la comunidad estaba despierta a esa hora, porque ya la gente no puede más», relató la vecina en el video, que acumula más de 34,000 vistas.
Al ver que toda la caja de pollo se descompuso, la mujer decidió deshuesar la carne, limpiarla con sal y llevarla al carbón para repartirla entre los vecinos.
«Estoy deshuesando una caja de pollo que se le echó a perder a la vecina. Voy a deshuesar, limpiar un poco y vamos para el carbón», explicó mientras trabajaba.

La situación la llevó a retomar una práctica que había jurado abandonar: «Eso que yo dije que más nunca iba a tocar, el carbón… le tengo un odio, pero si se echa a perder, la compartimos entre todos».
El video también refleja el impacto directo en la alimentación infantil. «Todas las comidas echadas a perder. Los niños gritando por hambre», dijo la mujer, quien añadió: «Si fuéramos millonarios… hoy vamos a comer pollo el día entero y mañana no sabemos qué vamos a comer».
La cubana del video no oculta el agotamiento: «Ya no podemos más», y lanza un reclamo directo: «El que pone y quita la corriente está acabando con todos los equipos. Si no tienen, no la pongan. Y si la tienen, pónganla bien».
El testimonio llega un día después del quinto apagón total del año, registrado el martes 14 de julio, cuando el Sistema Eléctrico Nacional colapsó por completo.
En apenas ocho días se produjeron tres colapsos nacionales: el 6, el 10 y el 14 de julio. El déficit energético alcanzó un récord histórico de 2,341 MW el 8 de julio, con solo 935 MW disponibles frente a una demanda de 3,100 MW, y 106 centrales de generación distribuida fuera de servicio.
La pérdida de alimentos por falta de refrigeración es una consecuencia directa y documentada de esta crisis.
Según datos de mayo de 2026, el 47.59% de los hogares cubanos perdió alimentos refrigerados por los apagones, cifra que supera el 80% en provincias como Granma, Matanzas, Pinar del Río y Sancti Spíritus. Con temperaturas de hasta 38°C, los alimentos perecederos se vuelven inseguros en apenas dos horas sin corriente.
El 35% de las familias cubanas recurren al carbón o la leña para cocinar —la llamada «opción cero»— ante la ausencia de gas licuado.
En algunos municipios, el suministro de gas lleva tres meses interrumpido. El precio del carbón llegó a 4,000 pesos en Sancti Spíritus, convirtiendo cocinar durante los apagones en un lujo inalcanzable para muchos.
La escasez alimentaria preexistente agrava el cuadro: el ministro de Industria Alimentaria, Alberto López Díaz, admitió en marzo de 2026 que no se ha distribuido pollo a través de la canasta normada en todo el año.
El 96,91% de la población cubana carece de acceso adecuado a alimentos y el 33.9% de los hogares reporta que algún miembro se fue a dormir con hambre en los últimos 30 días.
Impacto de los apagones en la vida cotidiana de los cubanos
CiberCuba te lo explica:
¿Cómo afectan los apagones prolongados a la conservación de alimentos en Cuba?
Los apagones prolongados en Cuba causan la pérdida de alimentos refrigerados, ya que la falta de electricidad impide mantener la cadena de frío necesaria para su conservación. Muchas familias ven cómo se desperdician sus esfuerzos al perder alimentos que han conseguido con dificultad y sacrificio.
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¿Qué medidas toman las familias cubanas para cocinar durante los apagones?
Ante la ausencia de electricidad, muchas familias cubanas recurren a cocinar con carbón o leña, lo que se conoce como la «opción cero». Sin embargo, esto se ha convertido en un lujo inalcanzable para muchos debido al alto precio del carbón y la escasez de gas licuado.
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¿Cuál es el impacto de la crisis energética en la salud mental de los cubanos?
La crisis energética en Cuba está asociada con altos niveles de depresión, ansiedad y estrés severos, lo que convierte a los apagones en un problema de salud pública. Las constantes interrupciones eléctricas y la escasez de recursos básicos contribuyen al agotamiento emocional de la población.
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¿Qué papel juegan las redes sociales en la crisis energética cubana?
Las redes sociales se han convertido en una plataforma para que los cubanos expresen su frustración y desesperación, compartiendo testimonios sobre las difíciles condiciones de vida debido a los apagones. Estas plataformas sirven como válvula de escape y permiten visibilizar la magnitud de la crisis.
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