Un grupo de 58 colaboradores de la salud cubana regresó este martes a Cuba tras más de 27 años de misión en Guatemala, después de que presiones del gobierno de Estados Unidos obligaran a terminar los convenios humanitarios que sustentaban su presencia en el país centroamericano.
En una ceremonia de despedida celebrada la víspera, la coordinadora de la brigada, Mariheta Cutiño, señaló que los galenos se marchan “con la moral invicta”, a pesar del “chantaje” ejercido por Washington sobre varios países, señala Prensa Latina.
“A ese imperio brutal que mantiene un bloqueo económico y financiero criminal contra nuestra patria”, afirmó Cutiño.
La colaboración médica cubana en Guatemala comenzó el 29 de abril de 1999 con el primer convenio bilateral. Desde entonces, miles de profesionales han trabajado en departamentos como Alta Verapaz, Petén, Escuintla, Huehuetenango, San Marcos, Zacapa y Jalapa, atendiendo comunidades remotas y de difícil acceso.
El doctor Edy Jorge Soria, especialista en medicina interna, habló en nombre del grupo y subrayó que “al cerrar esta misión, nos llevamos mucho más de lo que trajimos: el cariño de las comunidades que nos abrieron sus puertas, el respeto de nuestros colegas chapines, el aprendizaje que nace del trabajo conjunto y la satisfacción del deber cumplido”.
La brigada formaba parte de la larga tradición internacionalista cubana en salud, que desde 1963 ha enviado a más de 600 mil profesionales a 165 países.
Esta no es la primera vez que misiones médicas cubanas se ven obligadas a regresar por presiones externas. En marzo de 2026, el gobierno de Jamaica decidió poner fin a la cooperación médica con Cuba, cediendo a las presiones de Washington, según denunció el Ministerio de Relaciones Exteriores cubano.
La brigada, que operaba desde hacía décadas, abandonó el país tras la decisión unilateral de Kingston.
