En entrevista concedida al podcast Cuba Análisis, el ministro de Relaciones Exteriores recalcó que las privaciones son extremas y forman parte de este mecanismo coercitivo, que constituye un castigo colectivo.
Condenó además el cerco energético impuesto a la isla, contrario a las normas internacionales y al comercio internacional, y la intimidación a las compañías navieras que transportan mercancías hacia Cuba.
Ejemplificó que ahora mismo hay más de siete mil contenedores, principalmente con medicamentos y dispositivos médicos, que no pueden llegar a la mayor de las Antillas debido a ese efecto intimidatorio.
Rodríguez hizo referencia a las gravísimas consecuencias humanitarias del bloqueo, destacando como una de las cifras más dolorosas la duplicación de la tasa de mortalidad infantil por cada mil nacidos vivos.
El canciller alertó que Estados Unidos miente cínicamente al calificar las consecuencias del bloqueo como «daños colaterales», un concepto que tachó de criminal e inaceptable, pues el impacto humanitario responde a un diseño deliberado y fríamente calculado.
A quienes atribuyen las dificultades de Cuba a su sistema político y a la ineficiencia de sus dirigentes, respondió que, a lo largo de estas seis décadas, se han esgrimido distintos pretextos para justificar un acto calificado como genocidio por las convenciones internacionales.
“Resulta extremadamente cínico pretender atribuir al Gobierno o al orden constitucional —libremente escogido por el pueblo cubano mediante varios referendos— las consecuencias de un bloqueo extremo que incluye actos propios de un período de guerra o equivalentes a un bloqueo naval”, significó.
Sobre las consecuencias extraterritoriales del cerco, explicó que vulnera la igualdad soberana de los Estados y lesiona la independencia de los ciudadanos estadounidenses, pues se perjudica a sus empresarios y a sus distintos sectores culturales y científicos.
En su opinión, el bloqueo causa un daño político, ético y jurídico global al imponer la jurisdicción de tribunales y leyes estadounidenses sobre terceros países.
Además, esta política priva a ciudadanos de todo el mundo de avances científicos cubanos, como vacunas terapéuticas contra el cáncer, tratamientos para el alzhéimer y terapias para el pie diabético
Asimismo, la persecución de la cooperación médica internacional cubana pretende privar de esa asistencia tanto a países desarrollados como del Sur Global, advirtió.
Respecto a los anuncios de Washington de proporcionar 100 millones de dólares en asistencia humanitaria al pueblo cubano, Rodríguez detalló que lo recibido apenas alcanza para unas 700 familias.
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