En declaraciones a Prensa Latina, a propósito de la próxima sesión plenaria de la Asamblea General de la ONU contra el bloqueo, el embajador Soberón destacó que “se trata de reabrir el tema 38 de la Agenda, relacionado con el bloqueo”.
Tendrá lugar un debate a la luz de los acontecimientos actuales: la guerra económica contra nuestro país, el cerco energético, las amenazas de agresión, las órdenes ejecutivas con impacto extraterritorial firmadas en los últimos meses por el presidente Donald Trump, subrayó el diplomático. Dijo que esas medidas están provocando un efecto negativo “en todas las áreas de la sociedad, en todas las esferas de la vida, porque el combustible es esencial, más allá de todas las acciones que está desarrollando nuestro gobierno en materia de incremento de producción de petróleo nacional, de refinación, de generación eléctrica a través de fuentes renovables de energía y demás”.
Cuando uno habla con el resto de los embajadores acreditados ante la ONU -apuntó- les pregunta si imaginarían cómo estarían sus países si en siete meses no hubiesen recibido una sola gota de petróleo, o hubiese llegado, como en el caso de Cuba, solo un envío de entre 56-70 tanqueros que, en tiempos normales, cubrían la demanda de combustible de los últimos siete meses en el país.
El canciller Bruno Rodríguez anunció el martes que Cuba solicitó una sesión de la ONU contra el bloqueo de Estados Unidos, la cual se celebrará el 7 de julio, y denunció las presiones de Washington para tratar de que este debate no se produzca.
La agresión multidimensional de Estados Unidos contra Cuba “no consiste en un peligro por venir o una amenaza futura, es un crimen de lesa humanidad en plena ejecución”, advirtió el ministro de Relaciones Exteriores durante una conferencia de prensa en La Habana.
El cerco energético y otras medidas de intensificación extrema del bloqueo constituyen “un acto de genocidio tipificado también como un castigo colectivo y una violación masiva, flagrante y sistemática de los derechos humanos de las cubanas y cubanos y del derecho internacional humanitario”, señaló el titular cubano.
“El bloqueo y la política de agresión y hostilidad del Gobierno de los Estados Unidos contra Cuba es una amenaza para la existencia y el bienestar del pueblo, para el ejercicio de sus derechos humanos”, enfatizó el canciller al reiterar que su país no es ni puede ser una amenaza para la norteña nación, una gran potencia militar y nuclear.
Rodríguez reveló las maniobras del aparato diplomático del Departamento de Estado para tratar de impedir que la Asamblea General pueda evaluar en el plenario un tema de interés global, utilizando presiones y amenazas con el propósito de intimidar a los Estados miembros de la organización multilateral.
La Asamblea General de la ONU condenó en 31 ocasiones anteriores, con el respaldo mayoritario de la comunidad internacional, el bloqueo contra Cuba.
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