Béisbol Sub-15: Cuba vuelve a poner su historia en juego
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Béisbol Sub-15: Cuba vuelve a poner su historia en juego

Cuba tiene hoy todo dispuesto en Mérida para abrir mañana su camino en la Copa Mundial de Béisbol Sub-15, después de arribar ayer a México con la brújula puesta sobre el diamante.

La expedición dirigida por Alexander Urquiola ya respira el aire yucateco y ultima detalles para el estreno frente a República Dominicana, previsto a las 15:00, hora local, en el Parque Kukulcán Álamo, escenario que desde mañana comenzará a escribir otra página de una historia que los cubanos conocen bien.

México recibe durante diez jornadas a 12 selecciones y 50 partidos hasta la final del 4 de octubre, con Cuba, República Dominicana, Alemania, Japón, Sudáfrica y los anfitriones en el Grupo A, mientras Australia, República Checa, Nicaragua, China Taipéi, Estados Unidos y Venezuela integran la otra llave.

Los tres primeros de cada segmento avanzarán a la superronda, cuyos resultados entre clasificados del mismo grupo se arrastrarán, mientras los restantes buscarán posiciones en la ronda de colocación, antes de que los dos mejores disputen el título y tercero y cuarto peleen por el bronce.

Pero para Cuba las cuentas comienzan mañana y no admiten atajos, porque después de Dominicana llegarán, en días consecutivos, Sudáfrica, Japón, Alemania y México, este último como cierre de la fase inicial el día 29 bajo las luces del horario estelar.

Urquiola llega al desafío con un conjunto que, según la preparación realizada, combina alternativas en el montículo con recursos ofensivos y defensivos, además de un grupo de adolescentes que ya aprendieron que en estas edades cada lanzamiento puede ser una clase y cada partido una ventana hacia el futuro.

El boleto mundialista se ganó en 2025, cuando Cuba se coronó en el torneo del Caribe contra buena parte de los pronósticos, con cuatro victorias y dos derrotas y un triunfo particularmente significativo sobre los anfitriones dominicanos, antes de emprender una preparación que incluyó varias semanas de concentración en Pinar del Río.

La camiseta tampoco llega desnuda de memoria, pues Cuba conquistó cuatro títulos en las 15 ediciones del antiguo Campeonato Mundial Juvenil y, desde la instauración de la categoría Sub-15 en 2012, agregó dos coronas y dos medallas de plata en las seis primeras ediciones, con otra presencia en la final de 2022.

Ahora los muchachos tendrán que convivir con esa historia sin permitir que pese demasiado, porque los torneos de formación valen precisamente por esa frontera donde el niño comienza a descubrir al competidor y el prospecto internacional aprende a responder bajo presión.

Y pocas ciudades podrían ofrecer un decorado más singular para semejante aprendizaje que Mérida, capital de Yucatán, tierra donde la herencia maya convive con la arquitectura colonial, las serenatas, la trova y la jarana, mientras las calles mezclan historia, música, colores y una hospitalidad que convierte el entorno en parte de la experiencia.

También está la mesa, porque Yucatán sabe recibir con sabores capaces de competir en intensidad con cualquier novena, desde la cochinita pibil y los panuchos hasta las salsas donde el chile habanero pone a prueba el paladar y recuerda que aquí hasta la comida juega con fuego.

El Parque Kukulcán Álamo, casa de los Leones de Yucatán, será entonces mucho más que un escenario para Cuba, pues allí se reunirán durante la primera fase algunas de las principales canteras del béisbol mundial, con Japón como vigente campeón y Estados Unidos, Venezuela y la propia Isla entre los antiguos dueños de la corona.

Mientras Cancún acogerá el Grupo B y posteriormente la ronda de colocación, Mérida conservará la pelota cuando llegue la hora decisiva, con la superronda, el partido por el bronce y la final mundial en su agenda, de modo que el camino cubano podría prolongarse hasta el último fin de semana.

Hay, además, algo invisible que acompaña a cada adolescente cuando cruza las líneas de cal: los resultados también entregarán puntos para el Ranking Mundial de la Confederación Mundial de Béisbol y Sóftbol, pero mucho más importante será la experiencia acumulada en un torneo que puede marcar carreras deportivas todavía en construcción.

Mérida ya está lista, México tiene el escenario servido y el béisbol juvenil mundial espera el primer lanzamiento, pero Cuba llega con algo más que 20 jugadores y un cuerpo técnico: trae una historia que mañana volverá a ponerse a prueba, esta vez en tierra maya y bajo un sol nuevo.

El Kukulcán abrirá sus puertas, sonarán los primeros batazos y la pelota comenzará a volar; desde ese instante, la historia dejará de ser recuerdo y volverá a estar en juego.

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