Este fin de semana, el estadio Victoria de Girón acogió el primer choque de la final correspondiente al torneo beisbolero juvenil del territorio. La justa forma parte de los Juegos Participativos de la Comunidad, una iniciativa surgida tras la suspensión de los Juegos Escolares Nacionales.
Según explicó Héctor Rodríguez, comisionado provincial de la disciplina, el formato consta de un playoff al mejor de tres desafíos entre los conjuntos más destacados.

«Primero desarrollamos un sistema de todos contra todos. Hoy iniciamos la disputa por el título entre la escuadra Sub-23, líder de la clasificatoria, y el Sub-18 de último año, ocupante de la segunda plaza. Estos encuentros están pactados a siete entradas y se extenderán hasta el lunes, de ser necesario».
El comisionado adelantó que la dinámica llegará al resto de los municipios con la categoría Sub-15, así como a modalidades donde se incluye el Béisbol Five y el Béisbol Social, para abarcar diversas edades.

«Desde la Comisión apoyamos este esfuerzo local para garantizar su éxito», afirmó.Uno de los propósitos centrales radica en la captación de promesas. Rodríguez señaló que el colectivo técnico de los Cocodrilos de Matanzas observa de cerca a los peloteros, con miras a seleccionar los talentos que integrarán la preselección yumurina de cara a las 65 SNB.
Por su parte, Eniray Olano, director del elenco Sub-23, destacó la relevancia del evento ante el cese temporal de las competiciones nacionales. «Es un certamen muy oportuno para nuestra preparación, sobre todo tras la pausa del Torneo Nacional de la categoría. Gracias a estos topes evaluamos a los muchachos, quienes constituyen la base esencial del equipo grande», comentó.

El timonel identificó, además, a los jugadores con mayor proyección: «Atletas como Orlaniel Rolo, Maicol Morales, Yonmi Espinosa y Dayán Ibáñez muestran excelentes perspectivas».
Olano dedicó el esfuerzo del conjunto a una figura imprescindible en su carrera. «Constituye un orgullo inmenso dirigir esta novena, guiada en su momento por el desaparecido Lázaro Junco. Él fue como un padre para mí, me crió como a un hijo», expresó.
Tras registrar un balance de 4-2, el Sub-23 llega a la discusión del cetro con la moral en alto. «El nivel de la competencia superó las expectativas; los atletas mostraron una gran forma deportiva y ahora salimos a luchar por el campeonato», concluyó el mánager.

Las acciones continuarán el domingo y —de hacer falta— el lunes, en el Palacio de los Cocodrilos, escenario donde la provincia escribe un nuevo capítulo en su historia deportiva. Más allá de mantener activa la base, la lid se consolida como la plataforma ideal para descubrir a las futuras estrellas que nutrirán el béisbol en Matanzas.
( Por Diego Riera y Fabio Martínez, estudiantes de Periodismo)



