Ángel Jesús Rivero Noris, holguinero que brilla en el balonmano español
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Ángel Jesús Rivero Noris, holguinero que brilla en el balonmano español

El holguinero Ángel Jesús Rivero Noris cumple su décima temporada en la Liga ASOBAL de Balonmano de España, Primera División, y lo hace con el equipo Frigoríficos del Morrazo.

Nacido en San Germán, ciudad cabecera del municipio de Urbano Noris, el lateral derecho de 33 años tiene contrato con el Frigoríficos hasta el próximo año. Anteriormente vistió la camiseta de los clubes Benidorm (2017-2021) y Ciudad de Logroño (2021-2025).

Mientras se enfoca en ayudar al equipo gallego a pelear por mantenerse en la Liga ASOBAL, Rivero Noris repasa sus inicios en el balonmano, la espina de no haber podido jugar el Mundial de 2025 con la selección de Cuba y la ilusión de ver a su hijo dar los primeros pasos en este deporte.

¿Cómo fueron los primeros años en el balonmano hasta insertarte en Europa?

«Los primeros recuerdos que guardo son en San Germán, donde inicié a los 9 años entrenando con Jorge Maceo y José Alberto Fernández (Tito); estuve con ellos hasta que salieron de misión a Venezuela, y ahí me cambié al béisbol, deporte en el que llegué a la Escuela de Iniciación Deportiva Escolar (EIDE) Pedro Díaz Coello hasta los 15 años. Después decidí volver a jugar balonmano.

«Fueron momentos muy buenos, porque pude participar en torneos de primera categoría y competir con jugadores que estaban en el equipo nacional. Luego llegó el momento de cumplir con el servicio militar; pensé que terminaba mi carrera deportiva y no me proyectaba a futuro, pues son dos años fuera del alto rendimiento, pero pude seguir compitiendo, siempre que me lo permitían.

Hasta que me dieron una oportunidad de ir con la selección nacional a jugar un torneo amistoso contra Venezuela en Matanzas. Ahí es cuando empieza el camino por la preselección de Cuba; ese verano me dan la oportunidad de integrar el equipo nacional y comienza todo lo bonito de verdad.

Desde ese momento, Ángel Jesús, comenzó a ver su futuro más cercano en este deporte y a plantearse metas para las competencias en las que participaba, como Centroamericanos y Panamericanos. Luego de tres años en el equipo nacional cubano comienzan las contrataciones de atletas.

«Se marcha un grupo grande, siete jugadores, y quedamos tres. Recuerdo que, después de un Campeonato Nacional de primera categoría que ganamos para Holguín, nos llaman a Noelvis Robles, Pavel Caballero y a mí para ir a jugar a Portugal. Allí estuve un año en Primera División, pero lamentablemente descendimos por un punto y tomé la decisión de marchar a España, donde ya estoy en mi décima temporada».

Tu trayectoria en la Liga ASOBAL es ya muy extensa, con más de 200 partidos en la máxima categoría del balonmano español. ¿Cuál consideras que ha sido el momento más especial de tu carrera en España hasta ahora?

En España he tenido muchos momentos bonitos como jugador, y uno de los más increíbles fue poder participar con Logroño dos años en Europa. En Benidorm también lo conseguimos, pero por la pandemia solo pudimos jugar un partido en casa; no pasamos a la fase de grupos.

En el actual equipo, el Frigoríficos del Morrazo, el contrato se renovó hasta 2027. ¿Qué te hace sentir a gusto en Cangas para querer prolongar tu estancia?

«Es una decisión mucho más familiar: estabilidad en un lugar donde me han acogido muy bien, estoy muy a gusto y también puedo ver a mi hijo pequeño practicar balonmano, dando sus primeros pasos. Aquí le dan mucha importancia a las categorías de menores».

BalonmanoDesde hace varios años eres de los convocados a la selección nacional de Cuba; sin embargo, aunque fuiste protagonista en la clasificación, te perdiste el regreso del equipo a un Campeonato del Mundo en 2025 tras 16 años de ausencia. ¿Por qué no asististe?

«Llevo varios años con la selección y, aunque estoy jugando fuera, nada ha cambiado; siempre intento ayudar en todo lo que pueda al equipo. Estuve en el clasificatorio para el Mundial y no pude participar por una lesión; no me permitieron viajar con el equipo. Fue una pena, porque el grupo técnico estaba dispuesto a que participara, pero el Club donde estaba no me dio la carta de liberación en ese momento y, lamentablemente, no pude ir al Mundial. Era especial, ya que Cuba no participaba desde 2009. Una pena, la verdad, porque son oportunidades que se dan muy poco».

Desde tu apreciación, ¿qué crees que le falta al equipo cubano para estar en la élite del mundo?

A Cuba, ahora mismo, lo que le hace falta es más fogueo, pero somos conscientes de que con la situación del país y la economía es cada vez más difícil. Ahí es donde parte todo, porque tenemos muchos jugadores contratados, pero eso requiere trabajo, estar mucho tiempo juntos como equipo, concentración, competición, mucho roce, que te ayude a crecer como plantel. No sirve de nada tener a 15 atletas en el extranjero y que se vean las caras solo para un Centroamericano o un clasificatorio; no se avanza y el trabajo queda a medias.

En España se extendió la familia; como mencionaste, tu hijo también está involucrado en el balonmano. ¿Qué significa poder compartir esta pasión con él y cómo equilibras la vida familiar con las exigencias de un deportista de élite?

«Mi hijo pequeño, en Logroño, empezó en el colegio a dar sus primeros pasos en el balonmano; tuvo la oportunidad de jugar en los entretiempos de algún partido de Liga que teníamos nosotros, con sus compañeros. Ya tiene seis años y aquí en Cangas llevan muy bien la base. Claramente, poder verlo avanzar, que me pregunte sobre el juego y poder darle consejos es muy bonito y me hace mucha ilusión.

Hijo de balonmanista holguinero«Mi equilibrio entre la vida profesional y la familia no es complicado, pues aquí entrenamos entre tres y cuatro horas y te da margen para priorizar la familia. Ahora que el niño tiene partidos los fines de semana, la mayoría no puedo verlos, pero sí puedo seguirlo en los entrenamientos».

Más allá de la temporada 2026/2027 con el Cangas, ¿cuáles son tus principales metas y sueños por cumplir, tanto a nivel de clubes como con la selección?

«Seguir disfrutando con la afición de Cangas nuestro paso por la Primera División y ver a mi hijo en sus primeros pasos en el balonmano. Si la salud nos acompaña y las lesiones nos respetan, seguir mi trayectoria al más alto nivel; esa es la meta.

Continúo mis conversaciones con los técnicos de la selección y, si hay competición, que cuenten conmigo siempre que se pueda, pues ahora también está el compromiso con el Club, pero estoy dispuesto a apoyar siempre a la selección de Cuba.

Con la mirada puesta en asegurar la permanencia y en seguir sumando minutos en la Liga ASOBAL, Ángel Jesús Rivero Noris no se olvida de sus raíces. Sigue abierto a la selección cubana y sueña con volver a defenderla en cuanto las circunstancias lo permitan. Mientras tanto, en Cangas ha encontrado un lugar donde su hijo crece en el deporte que aman.

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