«Amigos dictadores»: Cubanos a Díaz-Canel por acordarse de líder de Corea del Norte
Díaz-Canel homenajeó a Kim Il-sung en el 32º aniversario de su muerte, llamándolo «Gran Líder Camarada», y los cubanos respondieron con duras críticas en redes.

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Miguel Díaz-Canel publicó este miércoles un homenaje en sus redes sociales al fundador de Corea del Norte, Kim Il-sung, en el 32º aniversario de su muerte, desatando una ola de críticas entre cubanos que calificaron el gesto como un elogio a uno de los dictadores más brutales del siglo XX.
En su publicación en Facebook, el gobernante cubano escribió: «Hace 32 años falleció el Gran Líder Camarada Kim Il Sung, gran amigo de #Fidel y de nuestro país. Recordaremos siempre su contribución a los históricos y sólidos vínculos de amistad y cooperación entre la República Popular Democrática de Corea y #Cuba».
El mensaje fue acompañado de una fotografía de época, aparentemente de los años 80 o 90, en la que dos hombres aparecen en un acto oficial con las manos entrelazadas en alto: uno viste uniforme militar con condecoraciones y el otro un traje formal oscuro.
La reacción de los cubanos en redes sociales no tardó en llegar. Muchos señalaron la ironía de que el gobernante de un país sumido en una crisis humanitaria profunda rinda tributo a quien estableció uno de los regímenes totalitarios más letales de la historia contemporánea.

Kim Il-sung, fallecido el 8 de julio de 1994, gobernó Corea del Norte desde 1948 con mano de hierro. Su régimen desencadenó la Guerra de Corea en 1950 tras invadir el sur, y causó hambrunas que, según estimaciones internacionales, costaron la vida a entre 600,000 y 3.5 millones de personas.
Además, instauró campos de concentración y el sistema Songbun, una estratificación social hereditaria que condenó a generaciones enteras a la discriminación. Tras su muerte, fue declarado «Presidente Eterno de la República».
Las relaciones entre La Habana y Pyongyang se remontan al 29 de agosto de 1960, apenas un año después del triunfo de la Revolución, y constituyen una de las alianzas comunistas más longevas de la Guerra Fría. Díaz-Canel ha cultivado ese vínculo con entusiasmo: en noviembre de 2018 visitó Pyongyang, donde fue recibido por casi un millón de norcoreanos y se reunió con Kim Jong-un. En esa ocasión se publicó el primer retrato oficial de Kim Jong-un junto a Díaz-Canel.
Este abril, Díaz-Canel felicitó a Kim Jong-un por su reelección como presidente de la Comisión de Asuntos Estatales, reiterando la solidaridad del régimen cubano con Pyongyang.
La relación, sin embargo, atraviesa tensiones desde que Cuba restableció vínculos diplomáticos con Corea del Sur en febrero de 2024 y abrió su embajada en Seúl en junio de 2025, tras seis décadas sin relaciones. La decisión irritó profundamente al gobierno de Kim Jong-un: un alto diplomático norcoreano destinado en Cuba desertó hacia Corea del Sur en 2024, en una misión que incluía precisamente impedir ese acercamiento.
Pese a esas fricciones, el homenaje de este miércoles deja claro que el régimen cubano no tiene intención de distanciarse de la memoria del fundador norcoreano. Para muchos cubanos que enfrentan apagones, escasez de alimentos y una crisis sin precedentes, el entusiasmo de Díaz-Canel por celebrar a dictadores aliados resulta tan revelador como indignante.
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