El Hijo Ilustre de Bayamo y general de brigada del Ejército Libertador, Luis Ángel Milanés Tamayo (Luisillo), murió en La Habana, el 31 de agosto de 1926, hace 100 años.
En medio de activa vida política y social, le sobrevino un infarto cardíaco, a los 55 años de edad. El pueblo bayamés recibió sus restos y le tributó todos los honores de su prestigioso nombre, como político liberal y gran hombre de negocios.
En su testamento dispuso deducir una suma de dinero para la construcción de un hospital civil más amplio en Bayamo. Su viuda, María García Lorente, cumplió con esta disposición por ley del 16 de marzo de 1933, el cual más tarde se convirtió en hospital infantil General Milanés.
HACENDADO Y PATRIOTA
Había nacido en la ciudad de Bayamo el 13 de junio de 1871, siendo hijo del coronel mambí Luis Milanés Céspedes y María Tamayo, dos encumbradas familias por sus riquezas y virtudes patrióticas.
Aunque la familia tuvo que emigrar a Costa Rica durante el desarrollo de la Guerra Grande, a su regreso al valle del Cauto en marzo de 1882, sus miembros fueron laboriosos conspiradores a favor de la independencia absoluta.
El joven Luisillo con solo 19 años estuvo dispuesto alzarse en armas en agosto de 1890 al llamado desde el general Antonio Maceo, quien visitaba la ciudad de Santiago de Cuba. Por la expulsión de la isla del héroe de Baraguá no pudo llevarse a cabo el proyecto.
Desde entones estuvo al tanto de los planes subversivos del general Bartolomé Masó en Manzanillo y el coronel Esteban Tamayo en Bayamo. De ahí que no le sorprendiera el grito de libertad del 24 de febrero de 1895, sumándose inmediatamente a la contienda liberadora.
Integrando el regimiento de caballería del coronel Esteban Tamayo peleó en Peralejo y luego pasó como ayudante del general Jesús Rabí, jefe del 2º Cuerpo del Ejército Libertador.
En enero de 1896 fue promovido como jefe de Estado Mayor de la 2º división del 2º Cuerpo de Ejército, mandada por el general de división Saturnino Lora. Fue durante el asalto a Jiguaní, en marzo de 1896, que Luisillo ocupó un cañón de dinamita, pieza que aprendió a manejar y con la cual tomó parte en los ataques organizados por el genera Calixto García contra al enemigo atrincherado en Guáimaro, Las Tunas y Guisa.
El general Calixto García en cada uno de los partes de estas victorias enviados al Generalísimo Máximo Gómez ponderaba los servicios de Luis Milanés, quien ascendía en el escalafón militar de manera meteórica: el 22 de enero de 1896 a teniente coronel; a los ocho días, tras la captura de Las Tunas, a coronel; y el 24 de agosto de 1898 a brigadier general.
OBRAS DE BENEFICIOS ECONÓMICOS Y SOCIALES
Una vez concluida la guerra, enfiló sus esfuerzos y recursos a reponer sus haciendas y potreros con la compra de numerosas cabezas de ganados vacuno y caballar en Camagüey y Sancti Spirítus. A la vez invertía en los cortes de maderas preciosas y la apertura de un aserrío en Bayamo.
En contacto con el empresario ferroviario Sir William Van Horno, un holandés radicado en los Estados Unidos, consignatario del Ferrocarril Central, logró que un ramal partiera del paradero de Martí en Camagüey hacia Bayamo, Jiguaní, Baire, Contramaestre y Palma Soriano. De igual manera, consiguió hacerse dueño de la construcción de la trocha desde Las Tunas a Cacocum y desde Las Tunas a Bayamo.
Además, en Bayamo fue pionero en la construcción de una planta para fabricar hielo, la primera planta eléctrica, y la construcción y donación de la escuela primeria Calixto García. También el diseñador y constructor del parque Calixto García de Guisa, en 1912.
En 1912 alcanzó el puesto de representante a la Cámara, donde presentó el proyecto para el pago de pensiones a los miembros del Ejército Libertador. De ahí nació la Ley General de Pensiones a los Veteranos de la Guerra de Independencia y sus familiares.
Es decir, la mirada a Lusillo Milanés no debe solo centrase en su ostentoso modo de vida, un típico burgués, sino también abarcar al político liberal y al promotor económico, social y cultural.
En ciudades y pueblos del oriente cubano calles, escuelas y cooperativas campesinas llevan su nombre. Entre las escuelas sobresale la principal escuela de formación profesional técnica y el hospital infantil.
Fue un patriota grande en la guerra de independencia y en la precaria paz de la república neocolonial un buen exponente de la burguesía nacionalista y liberal.
FUENTES: Aníbal Escalante Beatón: Calixto García. Su Campaña en el 95 (1978); y Centro de Estudios Militares de las FAR: Diccionario Enciclopédico de Historia Militar de Cuba (2014);
ANEXOS
Pie 1 El brigadier Luis Milanés en 1912, en el esplendor de su vida política
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