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Hotel Grand Aston de La Habana suspende operaciones por crisis energética


La paralización temporal del hotel Grand Aston La Habana se suma a las crecientes señales de deterioro que afectan al sector turístico cubano, una de las principales apuestas económicas del régimen en los últimos años.

Fuentes vinculadas a la instalación confirmaron que el establecimiento suspendió sus operaciones esta semana y evacuó a los huéspedes que permanecían alojados en el inmueble. Según trabajadores consultados, la dirección del hotel atribuyó la medida a las dificultades actuales que enfrenta el país y a la falta de combustible necesaria para garantizar el funcionamiento de los servicios.

Personas que acudieron al hotel en busca de información recibieron una explicación similar: la instalación permanecerá cerrada mientras persistan los problemas de abastecimiento energético que afectan a buena parte de la Isla.

Ubicado frente al Malecón habanero, el Grand Aston fue inaugurado en marzo de 2022 como uno de los proyectos hoteleros más ambiciosos desarrollados recientemente en la capital cubana. Con alrededor de 600 habitaciones, restaurantes, bares y espacios para eventos, la instalación fue presentada por la prensa oficial como una muestra de la expansión turística impulsada por las autoridades.

El hotel es administrado por la cadena Archipiélago International, responsable también de otras instalaciones turísticas en diferentes polos del país.

El cierre ocurre en un contexto particularmente complejo para la industria turística nacional. La llegada de visitantes internacionales continúa por debajo de las cifras proyectadas por las autoridades, mientras los apagones, la escasez de combustible, el deterioro de los servicios y las dificultades de transporte afectan tanto a residentes como a viajeros.

Durante los últimos años, numerosos economistas y especialistas han cuestionado la estrategia del régimen de destinar miles de millones de dólares a la construcción de hoteles, incluso en medio de una profunda crisis económica caracterizada por la falta de alimentos, medicamentos y recursos básicos.

La suspensión de operaciones del Grand Aston representa un nuevo síntoma de las dificultades que enfrenta el turismo cubano, un sector que no ha logrado recuperar los niveles de actividad esperados y que continúa afectado por las limitaciones estructurales de la economía nacional.

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