Jurado absuelve a empresario acusado de causar accidente de bote que mató a adolescente en Miami
Un jurado de Miami-Dade absolvió al empresario George Pino de homicidio involuntario y homicidio náutico por el accidente de bote que mató a una chica de 17 años en 2022.
Vídeos relacionados:
Un jurado del condado Miami-Dade declaró no culpable al empresario inmobiliario George Pino de los cargos de homicidio involuntario y homicidio por embarcación relacionados con el accidente náutico del 4 de septiembre de 2022 que cobró la vida de una adolescente de 17 años.
Según informa ABC, el panel, integrado por seis personas -cinco hombres y una mujer-, comenzó a deliberar el lunes por la noche y alcanzó el veredicto en menos de dos horas. Al escuchar el fallo, Pino, de 55 años, rompió en llanto y abrazó a su familia.
El accidente ocurrió durante la celebración del cumpleaños de la hija de Pino, cuando él conducía su bote Robalo de 29 pies en el canal Cutter Bank, en la bahía de Biscayne, cerca de Boca Chita Key. La embarcación chocó contra un marcador de canal y volcó, lanzando a varios de los 14 ocupantes al agua.
Lucy Fernández, de 17 años, quedó atrapada bajo el bote y murió al día siguiente en el hospital. Otra adolescente, Katerina «Katy» Puig, sufrió lesiones cerebrales traumáticas permanentes que la dejaron con discapacidades físicas y neurológicas, requiriendo silla de ruedas y atención médica las 24 horas.
La fiscal adjunta Laura Adams sostuvo durante los alegatos finales que Pino cometió «error tras error tras error» ese día: conducía a casi 50 mph, estuvo desatento durante nueve segundos, navegaba por el lado equivocado del canal y tanto él como los menores habían consumido alcohol antes del choque.
La Fiscalía también alegó que Pino mintió a la Policía al afirmar que una ola de otra embarcación lo hizo perder el control, sin que existiera evidencia de ese otro bote.
Adams argumentó que Pino «realizó actos intencionales, como decidir a qué velocidad ir y en qué dirección navegar, y eso causó la muerte de Lucy».
La defensa, encabezada por el abogado Howard Srebnick, admitió que su cliente «cometió un error al no ver el marcador, pero eso no lo convierte en criminal».
Srebnick señaló que no había límite de velocidad en el canal, que Pino solo había tomado dos cervezas y nunca fue acusado de conducir bajo los efectos del alcohol, y que su visión del marcador pudo haber sido obstruida por los adolescentes sentados en la proa.
El abogado también indicó que Pino sufrió una concusión durante el accidente que afectó su memoria de los hechos, aunque fue capaz de rescatar a Fernández, quien había quedado atrapada bajo el casco volcado.
«No hay evidencia, ninguna, de que en algún momento él haya pensado que estaba poniendo en peligro la vida de alguien», afirmó Srebnick.
Pino optó por no testificar durante el juicio, que se extendió por aproximadamente dos semanas y contó con más de 20 testigos, entre ellos su esposa, el padre de Lucy Fernández y varias amigas que viajaban en el bote.
El padre de la víctima, Andrés Fernández, declaró que él se encontraba en el banco de arena al que el grupo había viajado antes del accidente y que luego acudió al lugar del siniestro. «Solo gritábamos: ‘¿Dónde está Lucy?’», relató ante el jurado.
Tras conocerse el veredicto, la fiscal del estado Katherine Fernandez Rundle expresó su desacuerdo con el fallo pero lo aceptó. «Soy consciente de que este veredicto no ofrece consuelo a las familias Fernández y Puig, quienes deberán vivir para siempre con la tragedia de lo sucedido. En un caso como este, no hay ganadores ni perdedores», declaró a Univisión 23.
La familia Puig había llegado previamente a un acuerdo civil multimillonario, reportado en alrededor de 16 millones de dólares, contra los Pino. Katerina Puig, pese a sus lesiones permanentes, logró graduarse de secundaria en mayo de 2024.
Archivado en:
