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Reformas económicas en Cuba: qué cambia y qué implica para el modelo socialista – MVS Noticias

Cuba puso en marcha un inédito paquete de reformas económicas para abrir la isla al capital privado y extranjero. Créditos: EFE
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Entrevista a Rafael Rojas

¿Llegó el fin del modelo socialista tras 67 años? En un giro que tomó por sorpresa al mundo, Cuba puso en marcha un inédito paquete de reformas económicas para abrir la isla al capital privado y extranjero a una escala nunca antes vista. En entrevista para MVS Noticias con Ana Francisca Vega, el analista Rafael Rojas desmenuzó los alcances de este histórico viraje estructural que promete sacudir los cimientos del país y que, además, esconde detrás una negociación geopolítica de alto nivel que pocos imaginaban.

Apertura total: Banca privada e inversión extranjera al 100%

Lo que hace apenas unos años parecía impensable, hoy es una realidad legislada. Según Rojas, el alcance de las reformas supera las expectativas iniciales al permitir la inversión extranjera directa con capital 100% privado en sectores estratégicos.

Las medidas descentralizan el control estatal tradicional, permitiendo que estas inversiones privadas lleguen directamente a los municipios y gobiernos provinciales en rubros clave:

  • Banca Privada: Por primera vez en 67 años, la política económica cubana abre las puertas a este sector, permitiendo instituciones financieras de capital privado y extranjero bajo supervisión del Banco Central.
  • Energía y Combustibles: Se rompe el monopolio estatal; el capital privado podrá participar en la importación y comercialización de combustibles, incluyendo gasolineras.
  • Infraestructura y Comercio: Apertura en puertos, agricultura, minería y turismo, además de permitir que las empresas estatales se transformen en sociedades mercantiles por acciones.

El costo social: ¿Un giro neoliberal en la isla?

A pesar de la apertura, Rafael Rojas advierte sobre un componente «típicamente neoliberal» que podría agravar la ya precaria situación de los ciudadanos de a pie.

«Es una ampliación del sector no estatal como no se veía hasta ahora, incluso mucho más allá de las reformas de Raúl Castro entre 2011 y 2013», señaló el analista.

La reforma contempla una sacudida profunda a las bases del bienestar social tradicional:

  • Fin de los subsidios generalizados: Se transita de subsidiar productos de forma universal a un esquema selectivo de subsidios enfocado solo en personas vulnerables.
  • Eliminación de la escala salarial socialista: El Estado deja de fijar los sueldos fijos de los trabajadores. Se avanza hacia un esquema de salario mínimo basado en la inflación, donde el resto se negociará según la capacidad de cada empresa.
  • Reducción drástica del Estado: Desaparición de ministerios y del aparato burocrático, acompañada de una política de devaluaciones sucesivas de la moneda nacional que liquidará a las empresas estatales que no la soporten.

La «Perestroika sin Glasnost» y la negociación secreta con EE.UU.

Uno de los puntos más críticos discutidos por Rafael Rojas en MVS Noticias fue la absoluta falta de deliberación pública. El paquete fue aprobado por el buró político un día y votado por unanimidad en la Asamblea Nacional al día siguiente. El especialista define este proceso como una «perestroika sin glasnost», es decir, una reforma económica profunda sin la menor apertura ni cambio político.

Esta urgencia legislativa responde, según el experto, a una ventana de oportunidad o presión en el exterior. «Se está ofreciendo todo el paquete de reforma a la negociación con la administración Trump para llegar a un acuerdo», afirmó Rojas. Trascendió que se han llevado a cabo reuniones donde han participado figuras cercanas al poder —como el nieto de Raúl Castro— con funcionarios del Departamento de Estado y la CIA.

Mientras la élite gobernante busca una salida que preserve su poder ante la sucesión política del próximo año —donde la Constitución impide la reelección de Díaz-Canel—, Washington ya ha calificado estas medidas de «señales de humo superficiales». La gran incógnita es qué tanto cederá el gobierno estadounidense ante unos cambios que, por ahora, parecen más una estrategia de supervivencia económica que una transición democrática.

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