La penúltima jornada de la etapa clasificatoria en la IV Liga Élite del Béisbol Cubano dejó una estela de emociones encontradas y un panorama más enrarecido que nunca en la lucha por acceder a las semifinales.
Con la recta final del calendario a la vista, los tres equipos que aspiran al último billete disponible —Mayabeque, Artemisa y Matanzas— se mantienen con vida, aunque sus caminos tomaron rumbos distintos en una velada que combinó épica, frustración y hazañas individuales.
El estadio Nelson Fernández fue escenario de una doble función que dejó a ambas aficiones con sabor a poco. En el primer choque, los Huracanes de Mayabeque aprovecharon su condición de locales para imponerse 7-6, apoyados en una ofensiva oportuna que supo castigar los errores del pitcheo matancero.
La conexión de 11 hits, encabezada por los vuelacercas de Jeison Martínez y Frank Alfonso, permitió a los mayabequenses tomar ventaja temprana. Sin embargo, el triunfo tuvo como verdadero artífice al relevista Wilber Reyna, quien con 3.1 episodios de cero hits y cero carreras apagó cualquier intento de remontada visitante, respaldado por el cerrojo final de Héctor Bermúdez.
Pero la alegría local duró poco. En el segundo desafío, los Cocodrilos de Matanzas demostraron que su mordida sigue siendo letal, desatando una ofensiva de 18 imparables que incluyó sendos jonrones de José Amaury Noroña y uno más de Eduardo Blanco, para terminar aplastando 14-9 a unos Huracanes que vieron cómo su bullpen no pudo contener la embestida yumurina.
