
En las vísperas del aniversario 109 del triunfo de la Gran Revolución Socialista de Octubre, que el mundo celebra cada 7 de noviembre, proponemos un poema de Nicolás Guillén, nuestro poeta nacional, dedicado al gran conductor de esa gesta, descrito con las siguientes palabras en La Jiribilla, en el 2020, por la colega Belsy Vega Acosta, en una reseña de la cual también transcribimos el poema.
“Vladimir IIich Uliánov, Lenin, nació el 22 de abril de 1870 en la ciudad de Simbirsk, hoy Uliánovsk. Murió el 21 de enero de 1924 en las inmediaciones de Moscú. En esos 54 años este hombre «sencillo, humano, sagaz y firme”, como lo describió John Reed, cambió la faz del mundo al iniciar, al frente del partido bolchevique, una nueva época: la era del socialismo. Convencido de que el proletariado es el auténtico heredero de la cultura universal, Lenin no sólo alentó la difusión masiva de los clásicos, sino que también propició el desarrollo de un arte y una literatura que, en la década de 1918 a 1928, fueron el asombro y la admiración del mundo”.
LENIN
¿Sabes tú que la mano poderosa
que a un César arrancó del trono, era
suave como la rosa?
La mano poderosa
¿sabes tú de quién era?
¿Sabes tú que la voz de agua encendida,
terrestre impulso en que se ahogó tu dueño,
cantó siempre a la vida?
De esa voz encendida
¿sabes tú quién fue dueño?
¿Sabes tú que aquel viento que bramaba
como un toro nocturno, también era
onda que acariciaba?
El viento que bramaba
¿sabes tú de quién era?
¿Y sabes tú que el sol de rojo manto,
de duras flechas implacable dueño,
secó Nevas de llanto?
Del sol de rojo manto
¿sabes tú quién fue dueño?
Te hablo de Lenin, tempestad y abrigo,
Lenin siembra contigo,
¡oh campesino de arrugado ceño!
Lenin canta contigo,
¡oh cuello puro sin dogal ni dueño!
¡Oh pueblo que venciste a tu enemigo, Lenin está contigo,
Como un dios familiar simple y risueño,
Día a día en la fábrica y el trigo,
uno y diverso universal amigo,
de hierro y lirio, de volcán y sueño!
Nicolás Guillén


