En el encuentro, el embajador cubano Oscar Cornelio Oliva explicó que el cerco contra la isla no es solo económico, sino que se ha convertido en una guerra multidimensional, a la cual se añaden las campañas mediáticas y las dos órdenes ejecutivas firmadas por el presidente Donald Trump este año.
La primera está dirigida contra barcos que llevan combustible a la isla y eso es muy grave porque afecta a todos los sectores, entre ellos el transporte, los hospitales y escuelas; y la segunda sanciona a los que hacen negocios con Cuba, explicó.
De acuerdo con el informe presentado por la nación caribeña en la ONU, solo entre marzo de 2025 y febrero de 2026, el Ministerio de Educación reportó afectaciones por 73 millones 799 mil 500 dólares, y en el Ministerio de Educación Superior los daños alcanzaron 24 millones 207 mil dólares.

El embajador explicó que debido a los cortes energéticos los centros educacionales debieron variar sus horarios, aumentaron las clases virtuales, pero las escuelas siguen funcionando.
Cornelio Oliva destacó que en la reciente votación en Naciones Unidas 130 países se pronunciaron contra el bloqueo, una política que califica como un genocidio silencioso, dijo.
Amaru Vásquez, director del Colegio de Profesores Regional Metropolitano, expresó su satisfacción por el nivel de reflexión y análisis que se dio en este conversatorio.
Destacó cómo a pesar de ser un país bloqueado, Cuba tiene uno de los índices de alfabetización más altos del mundo, además de entregar ayuda en educación y salud a otros pueblos.

En el encuentro participaron miembros del Colegio de Profesores, de la Red de Sindicatos de Colegios Particulares y Subvencionados y de otras federaciones, así como integrantes del Movimiento de Solidaridad con Cuba.
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