Bruno Rodríguez acude a la Cumbre Iberoamericana en España sin Díaz-Canel, mientras la oposición cubana capta la atención en Madrid

El canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla encabeza la delegación cubana en la XXX Cumbre Iberoamericana, cuya inauguración oficial está prevista para la noche de este miércoles en Madrid.
El gobernante cubano Miguel Díaz-Canel no viajó a España. Solo diez de los 22 países participantes estarán representados por sus máximas autoridades, con ausencias notables como las de Lula da Silva, Claudia Sheinbaum y Daniel Ortega.
El martes, un día antes del inicio formal del encuentro, Rodríguez participó en el Diálogo Ministerial con Observadores Asociados y Consultivos.
En su cuenta de X, el canciller cubano escribió: «Reafirmé la disposición de Cuba a participar activamente, con su experiencia y conocimiento, en proyectos de cooperación y espacios de intercambio dirigidos al beneficio de nuestros pueblos».
Volvió a culpar a Washington de la crisis económica en la isla. Calificó las medidas de la administración Trump hacia Cuba como un «castigo colectivo» y un «cerco energético que equivale a un bloqueo naval». Además, denunció las sanciones secundarias contra quienes mantengan vínculos comerciales con Cuba.
La oposición cubana estuvo presente en Madrid
Mientras la diplomacia del régimen pedía cooperación en los salones oficiales, la plataforma opositora «Pasos de Cambio» celebró el martes el foro «Cuba en el Umbral» en el hotel Wellington de Madrid, con cerca de 80 asistentes entre embajadores, líderes disidentes e intelectuales.
El acto, coordinado por Rosa María Payá, contó con la presencia del secretario general de la OEA, Albert Ramdin, quien abogó por una salida pacífica en Cuba y subrayó la necesidad de restablecer el estado de derecho y el respeto a los derechos humanos.
Payá presentó en el foro el Plan de Transición Democrática para Cuba. El documento arranca con la excarcelación de más de 1,000 presos políticos y culmina con elecciones libres supervisadas internacionalmente.
«Ya no estamos solamente denunciando la dictadura. Estamos preparando la República», afirmó la opositora y aseguró que «Cuba está más cerca de la libertad de lo que muchos imaginan».
El acto fue interrumpido por una mujer identificada como Lucía Céspedes Ocampo, conocida por sus declaraciones de apoyo al régimen y que había aparecido en el noticiero oficial cubano agradeciendo a Díaz-Canel.
Payá acusó directamente a La Habana: «El régimen cubano mandó a una represora a boicotear el evento en Madrid donde estamos presentando ahora un plan de apoyo a la transición democrática en Cuba».
Los organizadores del foro propusieron cinco vías de acción para que Iberoamérica acompañe una transición: ayuda humanitaria, cooperación económica, diálogo político, intercambios en educación y sanidad, y coordinación con organismos internacionales.
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