Defensora del régimen cubano intenta boicotear un acto de Rosa María Payá en Madrid: «Está invitada de vuelta»
Lucía Céspedes Ocampo, cubana residente en Europa y conocida por sus declaraciones públicas de apoyo al régimen, interrumpió este martes el evento «Cuba en el Umbral», celebrado en el Hotel Wellington de Madrid, mientras Rosa María Payá presentaba el Plan de Transición Democrática para Cuba ante diplomáticos y líderes regionales.
Céspedes Ocampo ya había protagonizado episodios similares en España y apareció en septiembre en el noticiero oficial cubano agradeciendo a Miguel Díaz-Canel, durante una visita del gobernante al barrio habanero de La Timba. En aquella intervención aseguró que vivía en Guadalupe y expresó su respaldo al Gobierno.
Durante el acto en Madrid, la mujer gritó: «¡Abajo el bloqueo! ¡Viva la libertad! ¡Abajo el bloqueo criminal que mata a los niños, que mata a los abuelos!». Al ser retirada de la sala por los presentes, lanzó una última consigna: «¡Viva el pueblo de Cuba, viva la revolución cubana!».
Payá acusó en su cuenta de X al régimen de organizar la interrupción: «El régimen cubano mandó a una represora a boicotear el evento en Madrid donde estamos presentando ahora un plan de apoyo a la transición democrática en Cuba». Los antecedentes públicos de apoyo de Céspedes Ocampo al Gobierno no confirman por sí solos que actuara por instrucciones de La Habana.
La activista retomó la palabra: «Ya nos extrañaba que no hubiera pasado algo así. Había pasado demasiado tiempo en tranquilidad».
Payá responsabilizó al régimen de la situación de la isla: «La realidad es que el pueblo de Cuba sí está pasando su momento más oscuro, y lo está pasando gracias a 67 años de comunismo».
«Los culpables, los responsables de la catástrofe humanitaria en Cuba, los responsables de que las madres no sepan cómo alimentar a sus hijos, de que no sepan cómo cuidar a sus viejos… Los responsables están en el poder, están en la familia Castro y están en el grupo de generales que lleva 67 años aferrado», afirmó.
Sobre la mujer retirada de la sala, Payá extendió una invitación: «Esto es también para esa muchacha que, si está en disposición de escuchar, está invitada de vuelta».
El acto, organizado por las plataformas opositoras Cuba Decide y Pasos de Cambio, fue programado estratégicamente un día antes del inicio de la XXX Cumbre Iberoamericana, que reúne este miércoles y jueves en Madrid a representantes de los 22 países de la Comunidad Iberoamericana.
Entre los asistentes figuraron el secretario general de la OEA, Albert Ramdin; el canciller dominicano Víctor Orlando Bisonó Haza, por videoconferencia; el eurodiputado polaco Arkadiusz Mularczyk; el político español del PP Javier Fernández-Lasquetty; y Rocío Monasterio, ex portavoz de Vox en la Asamblea de Madrid. Berta Soler, líder de las Damas de Blanco, también participó de forma remota.
El plan presentado, de más de 50 páginas, contempla cuatro fases —Liberación, Estabilización, Reconstrucción y Democratización— y propone una estructura transitoria con un Parlamento de 51 miembros, un Ejecutivo con presidente y dos vicepresidentes, y nueve comisiones técnicas. La primera fase exige la excarcelación de más de 1,000 presos políticos; la última prevé elecciones libres con supervisión internacional.
El documento deriva del Acuerdo de Liberación firmado en Miami en marzo de 2026 por Pasos de Cambio y la Asamblea de la Resistencia Cubana, con el respaldo de más de 30 organizaciones opositoras, y fue ratificado en Madrid en junio del mismo año.
Antes del acto, Payá se reunió con el presidente chileno José Antonio Kast y la presidenta del Senado de Chile, Paulina Núñez, quienes expresaron su solidaridad con el pueblo cubano. La activista resumió el espíritu del encuentro en pocas palabras: «Ya no estamos solamente denunciando la dictadura. Estamos preparando la República».
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