“Firmé mi deportación hace tres meses”: cubano detenido por ICE pide que lo deporten para terminar su encierro en Texas – Cuba en Miami
Portada

“Firmé mi deportación hace tres meses”: cubano detenido por ICE pide que lo deporten para terminar su encierro en Texas – Cuba en Miami

Inmigrante cubano detenido en Texas. Imagen creada con IA. Foto: Chat GPT

Yosvel Mesa Diéguez quiere ser deportado para poner fin a su detención en Texas. El cubano asegura que firmó los documentos hace tres meses, pero continúa bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), sin saber cuándo saldrá ni a qué país será enviado.

“Ya firmé mi deportación y lo que quiero es que me saquen de aquí y no me quieren sacar”, expresó durante una llamada telefónica recogida en el reportaje de Telemundo 51.

Desde Miami Gardens, su madre, Elsa Diéguez, pide respuestas sobre la demora y manifiesta preocupación por el estado físico y emocional de su hijo. Según su testimonio, la incertidumbre se suma a varios problemas de salud que han aparecido o empeorado durante el encierro.

Una madre preocupada por su salud

Elsa afirma que su hijo presenta psoriasis, molestias estomacales y pérdida de cabello. También señala que desde pequeño recibía tratamiento por problemas de salud mental, un antecedente que aumenta su preocupación por cómo está afrontando la detención. “Se le está cayendo el pelo, tiene psoriasis, tiene el estómago malo”, relató.

La madre expresó además temor de que su hijo pueda hacerse daño. Su declaración describe la angustia de la familia, aunque la información disponible no incluye una evaluación médica independiente que permita establecer su condición actual ni detalles sobre el tratamiento que recibe bajo custodia.

Yosvel aprovechó los últimos minutos de crédito telefónico que le quedaban para insistir en su petición de salir del centro. Para su madre, la prioridad es conocer qué está ocurriendo con el proceso y asegurarse de que reciba atención.

De la entrada por la frontera a la custodia de ICE

Según Elsa, ella y sus hijos llegaron a Estados Unidos por la frontera, pero tuvieron experiencias migratorias diferentes. La madre y otro de sus hijos recibieron formularios I-220A, mientras que Yosvel permaneció inicialmente detenido.

Dos meses después, él salió bajo fianza y quedó pendiente de una audiencia migratoria. Su madre explica que esperaba avanzar en su proceso y obtener la residencia, aunque el relato no precisa qué solicitud había presentado ni en qué etapa se encontraba.

Posteriormente, Yosvel se trasladó de Miami a Texas. Allí, de acuerdo con la versión de Elsa, una discusión con su novia derivó en un incidente doméstico por el que fue arrestado y después quedó bajo custodia migratoria.

La información aportada no detalla los cargos ni el resultado de ese procedimiento penal, por lo que no permite establecer que exista una condena relacionada con el incidente.

Sin fecha ni país de destino confirmados

La incertidumbre también alcanza al sistema de localización de detenidos. Yosvel sostiene que dejó de aparecer en esa herramienta una semana antes de su declaración, una afirmación que no cuenta con confirmación oficial en el material disponible.

Telemundo 51 consultó al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) sobre las razones de la demora y el posible destino de la deportación. Según el reportaje, un portavoz respondió que ICE no comenta sobre futuras operaciones de expulsión, incluidos vuelos, pasajeros, destinos y detalles de casos individuales.

Elsa asegura que su hijo le comunicó que podría permanecer detenido hasta marzo o abril del próximo año. Esa posibilidad procede de la conversación familiar y no de un calendario confirmado por las autoridades.

Firmar documentos no permite determinar cuándo ocurrirá la expulsión

Para interpretar el caso resulta fundamental conocer qué documento firmó Yosvel y si existe una orden de deportación administrativamente definitiva. Expresar disposición a salir del país no permite, por sí solo, establecer el estado jurídico del procedimiento.

La legislación federal contempla un período general de 90 días para ejecutar una expulsión, cuyo inicio depende de circunstancias como la firmeza de la orden, determinadas decisiones judiciales o la salida de una detención penal. También permite prolongar la custodia en ciertos supuestos. Por ello, los tres meses mencionados por Yosvel no bastan para concluir que haya vencido el plazo legal aplicable a su caso.

El caso ocurre en un contexto de aumento de las deportaciones

El Migration Policy Institute estimó que ICE y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza realizaron unas 980.000 deportaciones entre el 20 de enero de 2025 y el 31 de julio de 2026. El cálculo incluye expulsiones y distintas categorías de retornos, y se elaboró con datos obtenidos de las agencias federales. El instituto también señaló la ausencia de informes mensuales detallados del DHS desde enero de 2025.

Para Elsa Diéguez, la urgencia sigue centrada en su hijo: conocer su situación migratoria, recibir información sobre su salud y saber cuánto tiempo más permanecerá detenido después de haber manifestado que quiere salir de Estados Unidos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *