Líder de pandilla haitiana pide mediación de la ONU y advierte a Bukele sobre escalada de violencia

Wilson Joseph, alias «Lanmò San Jou», jefe de la banda criminal haitiana 400 Mawozo, solicitó al secretario general de Naciones Unidas (ONU), António Guterres, el envío de una delegación internacional para mediar un diálogo de paz en Haití, en medio de la escalada de enfrentamientos tras el despliegue de tropas salvadoreñas para buscar a cuatro militares desaparecidos.
La petición figura en una carta de dos páginas, fechada el 1 de noviembre de 2026 en Croix-des-Bouquets y divulgada por medios haitianos.
Joseph confirmó su autoría a Associated Press (AP), mientras que Naciones Unidas confirmó haber recibido el documento, pero aclaró que ello no implica reconocer al remitente ni respaldar su contenido, según reveló Europa Press.
La petición de diálogo y las advertencias a Bukele
En la misiva, Joseph afirma que desde el 20 de agosto había manifestado su disposición a buscar una salida negociada a la crisis haitiana.
«Desde el 20 de agosto de 2026, fecha en la que izé oficialmente la bandera blanca, he expresado mi compromiso con una solución pacífica a la crisis nacional, concretamente mediante la apertura de un diálogo entre las fuerzas internacionales presentes en Haití y el grupo 400 Mawozo», señala el documento.
El jefe pandillero, que presenta a su organización como un «grupo rebelde», expresa su preocupación por las operaciones militares en Plaine du Cul-de-Sac, especialmente en la zona donde actúa la banda Chen Mechan, encabezada por Claudy Celestin.
Joseph cuestiona directamente las declaraciones del presidente salvadoreño, Nayib Bukele, quien ordenó el despliegue de más de 2,000 militares en Haití para buscar a cuatro técnicos de aviación salvadoreños desaparecidos tras un ataque ocurrido el 18 de octubre en Croix-des-Bouquets.
«Por las declaraciones, expectativas y amenazas de represalia del señor Nayib Bukele, temo que esta situación conduzca a una escalada de violencia y a una lógica de represalias de la que la población haitiana sería la primera víctima», sostiene Joseph en la carta.
El documento denuncia que los enfrentamientos están afectando a la población civil, incluidas mujeres embarazadas y menores de edad.
Joseph menciona el caso de una niña de ocho años que, según su relato, habría recibido un disparo en la cabeza. La carta no aporta pruebas independientes que permitan verificar ese incidente.
«Nuestro país, ya profundamente golpeado por la inseguridad y la pobreza, necesita diálogo, justicia y reconciliación, y no nuevas pérdidas humanas», afirma.
A continuación, solicitó expresamente «el envío de una delegación de las Naciones Unidas a Haití para facilitar un proceso de diálogo y mediación entre las partes involucradas».
Joseph asegura estar «oficialmente disponible» para recibir a esa delegación y participar en reuniones encaminadas a una solución pacífica, un acuerdo de diálogo y un proceso de estabilización duradero.
«Sigo convencido de que el arma de la dialéctica debe prevalecer sobre la de las armas. La protección de los civiles, particularmente de los niños y las familias vulnerables, debe estar en el centro de toda iniciativa internacional», concluye la misiva.
La comunicación incluye entre sus destinatarios en copia a la Organización de los Estados Americanos (OEA), la Comunidad del Caribe (CARICOM), la Oficina Integrada de Naciones Unidas en Haití (BINUH) y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Joseph afirma que los cuatro salvadoreños están muertos, pero no presenta pruebas
En declaraciones a Associated Press, Joseph aseguró que los cuatro técnicos de aviación salvadoreños desaparecidos están muertos y que el ataque del 18 de octubre ocurrió en territorio de la banda Chen Mechan.
Sin embargo, no presentó pruebas que respaldaran esa afirmación.
El Gobierno haitiano ha sostenido que los cuatro salvadoreños fueron secuestrados, mientras que las autoridades de El Salvador consideran que siguen vivos.
Joseph también afirmó estar dispuesto a participar en conversaciones de paz y entregar las armas, aunque evitó precisar qué condiciones plantearía a cambio.
Según explicó a AP, discutiría ese asunto cuando se reuniera con una comisión de paz.
El jefe de 400 Mawozo denunció además que los ataques con drones durante las operaciones de seguridad están causando víctimas civiles, entre ellas niños y ancianos.
También rechazó las acusaciones de que su organización haya asesinado a haitianos inocentes.
Las declaraciones se producen después de que Bukele negara que la operación militar salvadoreña constituya una invasión, y advirtiera que sus fuerzas actuarían con contundencia para localizar a los desaparecidos.
La ONU confirma la carta, pero no reconoce al jefe pandillero
El portavoz del secretario general de Naciones Unidas, Stéphane Dujarric, confirmó que la organización recibió una carta con la firma de Joseph, pero dejó claro que su recepción no constituye respaldo a su contenido, reconocimiento del autor ni una posición oficial de la ONU sobre la solicitud.
Dujarric expresó la preocupación de Naciones Unidas por las consecuencias de la violencia sobre las comunidades haitianas, y recordó que todas las operaciones de seguridad deben desarrollarse conforme al derecho internacional aplicable.
Respecto al despliegue salvadoreño, precisó que la gran mayoría de esos militares no opera dentro de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), respaldada por Naciones Unidas, por lo que queda fuera del mandato y los mecanismos de información de la organización vinculados a esa fuerza.
Según datos de la ONU citados por AP, más de 5,700 personas murieron o resultaron heridas en Haití entre enero y mediados de septiembre de 2026, como consecuencia de la violencia que afecta al país.
¿Quién es Lanmò San Jou, el jefe de 400 Mawozo buscado por el FBI?
Wilson Joseph, conocido como Lanmò San Jou, dirige 400 Mawozo, una banda criminal con fuerte presencia en Croix-des-Bouquets, en la periferia de Puerto Príncipe, vinculada a secuestros, extorsiones y tráfico de armas.
El FBI lo mantiene en su lista de fugitivos buscados por los delitos de conspiración para tomar rehenes y toma de rehenes.
El Departamento de Estado de Estados Unidos ofrece una recompensa de hasta un millón de dólares por información que conduzca a su arresto o condena.
La justicia estadounidense lo acusa por su presunta participación en el secuestro de 17 misioneros cristianos en Haití, en octubre de 2021, entre ellos cinco menores de edad.
Según el FBI, la mayoría de las víctimas permaneció cautiva durante 61 días, mientras la banda exigía el pago de rescates.
Joseph también figura desde diciembre de 2023 en la lista de sanciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas por su responsabilidad, directa o mediante órdenes a integrantes de su organización, en graves abusos contra los derechos humanos y otros delitos.
El expediente de sanciones de la ONU documenta la implicación de 400 Mawozo en secuestros, ataques contra civiles, violencia sexual, reclutamiento de menores y obstaculización de la asistencia humanitaria, además de actividades de tráfico de armas y municiones.
La petición de mediación de Joseph llega mientras continúan las operaciones de búsqueda de los cuatro salvadoreños desaparecidos y los enfrentamientos entre fuerzas de seguridad y grupos armados en Plaine du Cul-de-Sac.
Vídeos relacionados:
Archivado en:







