Alina Bárbara López Hernández relata las torturas sufridas durante una detención

La historiadora y activista cubana Alina Bárbara López Hernández denunció las torturas que sufrió a manos de agentes de la Policía durante una de sus múltiples detenciones, en un relato que expone con crudeza el nivel de brutalidad del aparato represivo del régimen.
En una publicación en Facebook, López Hernández describe cómo la oficial llamada María Juantorena la golpeó brutalmente, la arrastró por el suelo halándola de los pies con ayuda de varios policías hombres, la esposó y le retorció las manos deliberadamente para causarle más dolor.
Frente a esa agresión, ella le preguntó a la agente: «¿Qué diferencia existe entre lo que hacen ustedes y lo que hacían los sicarios de Batista durante aquella dictadura?».
La académica no precisa qué le contestó la represora. Pero sí revela la respuesta del régimen, que no fue una investigación ni una sanción contra los policías, sino todo lo contrario: la fiscal que lleva el caso contra ella consideró el término «sicarios» una ofensa y lo incluyó en sus conclusiones finales ante el Tribunal Municipal de Matanzas, donde solicita cuatro años de privación de libertad.
La paradoja es reveladora: los agentes del Estado que ejercieron violencia física contra una ciudadana esposada se sienten agraviados por ser comparados con los represores de la dictadura anterior.
«El nuestro es, apenas, uno de los muchísimos ejemplos de brutalidad y tortura que sufrimos los ciudadanos en este sistema represivo en el que la palabra ‘derechos’ es subversiva», concluye López Hernández en su mensaje.

Desde junio de 2024, la profesora cumple una medida cautelar de reclusión domiciliaria, luego de que el gobierno iniciara contra ella y contra la socióloga Jenny Pantoja Torres un proceso penal por cargos de atentado, desacato y desobediencia.
La Fiscalía solicita cuatro años de prisión para ella y tres para Pantoja. El juicio, previsto para el pasado 30 de enero, fue suspendido sin anunciar nueva fecha y sigue sin programarse.
La represión contra esta intelectual no comenzó en esa fecha. Dos meses antes, tras ser detenida en el punto de control de Bacunayagua, fue golpeada, inmovilizada boca arriba con una rodilla sobre el cuerpo, abofeteada y encerrada en un patrullero bajo el sol. Un examen médico posterior documentó lesiones que incluyeron una luxación o esguince del hombro derecho y una subluxación del pulgar izquierdo.
Más de dos años después, y a pesar de la reclusión domiciliaria, ella ha mantenido su protesta cívica mensual en el Parque de la Libertad de Matanzas —que realiza cada día 18 desde marzo de 2023 para exigir amnistía para los presos políticos— y ha sido detenida en esos intentos, con retenciones de hasta 12 horas.
Durante 2026, el patrón represivo se ha mantenido: fue detenida al menos cinco veces mientras intentaba realizar su protesta: en febrero, abril, junio, julio —dos veces en el mismo día— y septiembre.
La Fundación para los Derechos Humanos en Cuba incluyó en su lista de represores tanto a la oficial María Juantorena Herrera como a la fiscal Ana Lilian Caballero Arango por su actuación en este caso.
En julio de 2024, más de 220 personas firmaron una carta de denuncia por la violencia policial ejercida contra López y Pantoja, entre ellos el músico Fito Páez, el escritor Leonardo Padura, los cineastas Fernando Pérez y Ernesto Daranas, y el actor Luis Alberto García, quienes rechazaron «el uso de la fuerza, la criminalización del disenso y el encarcelamiento».
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