Trump llama «estúpidos» a quienes pedían sancionar a Rusia mientras negociaba con Putin
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a calificar este viernes de «gente estúpida» a quienes reclamaban nuevas sanciones contra Rusia mientras negociaba con Vladimir Putin la liberación del ciudadano estadounidense Stephen Hubbard, excarcelado el pasado 21 de octubre tras más de cuatro años de prisión.
Durante un encuentro con Hubbard en el Despacho Oval, Trump defendió su decisión de no aplicar nuevas restricciones contra Moscú y aseguró que hacerlo habría frustrado las conversaciones con el mandatario ruso. Las declaraciones quedaron recogidas en un video difundido por NEXTA y en la transcripción del encuentro.
«Gente estúpida quería que yo impusiera sanciones a Rusia mientras negociaba por ti. Si hubiera impuesto sanciones, tus hijos habrían dicho que eso no estuvo bien», afirmó Trump, después de que un periodista le preguntara si contemplaba levantar sanciones contra un fondo soberano ruso.
Hubbard intervino entonces para asegurar que los rusos «se ríen de las sanciones», una afirmación que Trump secundó inmediatamente. El mandatario recreó una conversación hipotética con Putin para ilustrar su argumento: «Me gustaría recuperar a Stephen Hubbard, señor presidente. Y, por cierto, le estamos imponiendo sanciones ahora mismo. ¿Pueden imaginarlo?».
Trump ya había defendido ese argumento el 21 de octubre, cuando anunció la liberación del estadounidense y sostuvo que imponer sanciones durante las negociaciones habría impedido su excarcelación.
Aquel día protagonizó además un tenso intercambio con la periodista Kaitlan Collins, de CNN, quien le preguntó cómo podía afirmar que Estados Unidos no había concedido nada a Rusia a cambio de la liberación si, al mismo tiempo, había suspendido nuevas sanciones. Trump rechazó el planteamiento y respondió con insultos, llamándola «tonta» y cuestionando su inteligencia.
Hubbard, de 74 años, es un profesor jubilado de Míchigan y veterano de la Fuerza Aérea estadounidense. Fue detenido por las fuerzas rusas en el este de Ucrania en abril de 2022 y condenado en 2024, durante un juicio a puerta cerrada, a casi siete años de prisión por supuestamente combatir como mercenario para Ucrania.
Las acusaciones fueron rechazadas por su familia y sus abogados, y Washington lo consideraba un detenido injustamente.
Su liberación, anunciada el 21 de octubre, coincidió con una visita del enviado especial estadounidense Steve Witkoff a San Petersburgo para reunirse con Putin. El Kremlin aseguró que el presidente ruso había concedido un indulto por razones humanitarias, mientras Trump sostuvo que no hubo intercambio de prisioneros ni concesiones a cambio de su libertad.
Durante el encuentro en la Casa Blanca, Trump comentó que Hubbard había recibido un trato «razonablemente bueno» en prisión. El exprisionero reconoció que algunos guardias lo habían tratado incluso «con simpatía», aunque también confesó que no creía haber podido sobrevivir otro año encarcelado.
Las declaraciones se producen en medio de las controversias por la política de Washington hacia Moscú.
En septiembre, Trump promulgó la Ley Lindsey O. Graham de Sanciones contra Rusia e Irán, aprobada con amplio respaldo bipartidista en el Congreso.
La legislación contempla fuertes sanciones económicas y aranceles de hasta el 500% sobre productos rusos, además de gravámenes del 100% para determinados países vinculados a la compra de energía rusa o a la evasión de sanciones.
Sin embargo, el 16 de octubre, apenas un mes después de firmar la ley, Trump emitió una orden ejecutiva que suspendió la aplicación de numerosas disposiciones, invocando el «interés nacional». La decisión no eliminó las sanciones estadounidenses anteriores contra Rusia, pero dejó sin efecto buena parte de las nuevas medidas aprobadas por el Congreso.
La ley lleva el nombre del senador republicano Lindsey Graham, fallecido el pasado 11 de julio, uno de los principales promotores de las sanciones contra Moscú y firme defensor del apoyo militar estadounidense a Ucrania.
A esa decisión se sumó el otorgamiento de una licencia del Departamento del Tesoro, el 9 de octubre, que permite determinadas operaciones de venta, transporte e importación de diésel ruso, incluido su ingreso en Estados Unidos, hasta el 7 de abril de 2027. La medida acompañó un acuerdo anunciado por Trump con Putin para facilitar suministros de ese combustible.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, criticó ese acercamiento energético a Moscú y advirtió que sería un «error histórico» colocar a Estados Unidos del lado de Rusia mientras continúa la invasión de Ucrania.
En el Despacho Oval, Trump insistió en que sus negociaciones personales con Putin habían sido decisivas para conseguir la liberación de Hubbard. El estadounidense agradeció las gestiones y relató que solo creyó verdaderamente que recuperaría la libertad cuando lo sacaron de la prisión y lo trasladaron hacia San Petersburgo.
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