El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, respondió este martes a las acusaciones del embajador estadounidense ante Naciones Unidas, Mike Waltz, durante el debate de la Asamblea General sobre el proyecto de Resolución que exige el fin del bloqueo económico, comercial y financiero contra la Isla.

Usted miente, dijo el diplomático cubano y detrás suyo, mientras se acercaba hacia el podio donde se encontraba Mike Waltz, le siguieron los demás integrantes de la delegación cubana.
Sobre la base del artículo 71 de la Reglamento de la Asamblea General, le solicito que llame al orden al representante permanente de los Estados Unidos, que no solo miente de manera grosera y prepotente, falta a la dignidad de esta Asamblea y de los estados miembros, ripostó desde su lugar en el plenario el jefe de la delegación de cubana.
Rodríguez Parrilla lo acusó de que «ejerce presiones y ofende la dignidad del pueblo y el Gobierno de Cuba».
Señor Waltz usted miente otra vez, le deseo un mejor desempeño en sus futuros cargos politicos; su desempeño en el Consejo de Seguridad Nacional y las Naciones Unidas ha sido pobre, concluyó el ministro de Relaciones Exteriores.
Waltz continuó su discurso. La delegació de Cuba, siguió protestando. El canciller volvió a tomar la palabra para llamar nuevamente al orden ante las palabras de representante estadounidense a quien calificó de «mentiroso».
En su intervención, Waltz responsabilizó injustificadamente a las autoridades cubanas de las dificultades económicas que enfrenta la población y negó la existencia del bloqueo impuesto por su Gobierno contra la Isla.
Asimismo, cuestionó la cooperación médica internacional de Cuba y formuló acusaciones sobre el destino de la ayuda humanitaria enviada por EE. UU.
La delegación de Estados Unidos situó a Ronald Reagan advirtiendo al pueblo cubano en 1979, cuando todavía no era presidente —llegó a la Casa Blanca en 1981—.
Con semejante rigor, el resto del relato se escucha más como guion de ficción que como debate multilateral: una sucesión de afirmaciones grandilocuentes, fechas acomodadas y silencios oportunos, presentadas ante la Asamblea como si fueran verdades reveladas.
Siguió el catálogo habitual —confiscaciones, campamentos, trabajo forzoso y una supuesta lección de 67 años—, todo con el tono de quien cree que repetir una acusación muchas veces la convierte en prueba.
Ante las declaraciones, Rodríguez Parrilla solicitó una moción de orden y reclamó a la presidencia de la Asamblea General que llamara al orden al diplomático estadounidense por las ofensas dirigidas a la delegación cubana.
«Estados Unidos no solo miente de manera grosera y prepotente: también falta a la dignidad de los Estados miembros, ejerce presiones y ofende la dignidad del pueblo y del gobierno de Cuba», expresó el Canciller.
El Jefe de la diplomacia cubana rechazó los argumentos de Washington y denunció las presiones ejercidas sobre otros Estados miembros en el contexto de la votación de la Resolución contra el bloqueo.
Rodríguez Parrilla también reclamó que se permita a los ciudadanos estadounidenses viajar libremente a Cuba, en respuesta a las referencias de Waltz sobre los destinos turísticos de la Isla.
Kenya se sumó a la declaración pronunciada en nombre del Grupo Africano y reiteró su rechazo al bloqueo comercial y al asedio económico impuesto contra Cuba desde hace más de seis décadas.
Gambia exigió este viernes más apoyo de la ONU ante la inminente necesidad de levantar el bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba, solicitud que está sustentado por la Carta Magna de las Naciones Unidas.
China instó a Estados Unidos a poner fin de inmediato al bloqueo y a dejar de ejercer presión contra Cuba. Afirmó que no existe razón alguna para mantener medidas unilaterales ilegales impuestas durante 64 años, ni para ignorar un reclamo de justicia sostenido durante 34 años.
Anunció solemnemente su voto a favor del proyecto de resolución presentado por Cuba y subrayó que “64 y 34 años no son meras cifras”, sino una lección de la historia: el mundo ha transitado de la confrontación y la guerra hacia la paz y la cooperación, y hoy la visión de una comunidad de futuro compartido cobra mayor relevancia.
Etiopía subrayó que la solución pacífica de controversias y el respeto del derecho internacional son principios fundamentales de la Carta de las Naciones Unidas. Por ello, sostuvo que las medidas unilaterales que no respetan la Carta deben ser examinadas por la comunidad internacional, habida cuenta de sus posibles consecuencias para la cooperación internacional y el desarrollo sostenible.
El representante argelino expresó su profunda preocupación por las graves consecuencias socioeconómicas de estas medidas coercitivas unilaterales, que repercuten negativamente en la soberanía, la libre determinación, la independencia y el desarrollo de Cuba, y son contrarias al derecho internacional y a los principios y propósitos de la Carta de las Naciones Unidas.
La República Islámica de Irán expresó su firme oposición al unilateralismo sin restricciones y a las medidas coercitivas unilaterales, al considerar que erosionan el multilateralismo, menoscaban las relaciones internacionales y socavan la Carta de las Naciones Unidas, el derecho internacional, la paz, el derecho al desarrollo y los derechos humanos fundamentales.
El embajador de Brasil ante la ONU se refirió a los apagones diarios, el cese de operaciones de compañías navieras y la muerte de niños por la falta de suministros hospitalarios, tal como expuso recientemente el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.
Cuestionó los efectos extraterritoriales de esta política sobre la soberanía de los Estados y los derechos de los ciudadanos, al tiempo que rechazó la inclusión de Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo.
Gabón expresó su profunda preocupación por el continuo deterioro de la situación humanitaria en Cuba y por el recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos desde hace más de seis décadas. Denunció que estas medidas restrictivas afectan directamente sectores esenciales, como el energético, y dificultan la vida cotidiana de una población impactada además por eventos climáticos y desastres naturales.
El representante de Laos ante la Asamblea General de las Naciones Unidas reiteró la posición histórica de su país contra el bloqueo a Cuba, que se extiende por más de 60 años y contraviene el derecho internacional y los principios de la Carta de la ONU.
Zimbabwe acogió se sumó a la posición del Movimiento de Países No Alineados y del Grupo de los 77 y China, y presentó observaciones a título nacional. Denunció que durante más de 60 años el pueblo cubano ha estado sujeto a un bloqueo económico, financiero y comercial, agravado por un bloqueo energético, que presiona la economía, restringe el acceso a financiación y remesas y provoca escasez grave de bienes y servicios esenciales.
Bielorrusia denunció que, mientras en 60 años han desaparecido y surgido países en el mapa, una sola cosa no ha cambiado: Cuba sigue bloqueada. Calificó la aplicación de medidas coercitivas unilaterales contra Estados soberanos como una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas y del derecho internacional, un golpe al multilateralismo y a la base de las relaciones civilizadas.
Chile participa en este debate signado por el respeto al derecho internacional, la confianza en el multilateralismo y la defensa de los derechos humanos, principios que van de la mano y que siempre hemos defendido, más allá de las políticas de los gobiernos de turno, expresó el embajador de Chile ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
En su intervención, Malasia reafirmó su oposición a las medidas coercitivas unilaterales contra cualquier país, al suscribir las declaraciones de la ASEAN, el G77 y China y el Movimiento de los No Alineados.
Canadá se opuso al bloqueo contra Cuba con un argumento anclado en el derecho internacional y en su objeción a la aplicación extraterritorial de restricciones o medidas cuando estas repercuten en el comercio. Esa postura forma parte de su rechazo a que las sanciones de un Estado afecten intercambios legítimos de terceros y contravengan principios jurídicos internacionales.
Timor-Leste exigió la necesidad de un diálogo diplomático y sobre la base del respeto entre Estados Unidos y Cuba al intervenir ante las Asamblea General de las Naciones Unidas, en la que su representante también valoró la amistad de larga data con la nación caribeña y su solidaridad en temas como salud y educación.
Angola se sumó a las posiciones del G-77 y China y del Grupo Africano, y reafirmó su rechazo al bloqueo económico, financiero y comercial contra Cuba, subrayando sus efectos humanitarios y socioeconómicos, especialmente en el acceso a medicamentos, energía, tecnología y oportunidades de desarrollo. Vinculó además el bloqueo con el deterioro de las condiciones para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible y con restricciones al comercio y la cooperación legítimos.
La Federación de Rusia denunció ante la Asamblea General que el bloqueo económico, financiero y comercial ilícito impuesto por Estados Unidos a Cuba desde hace más de 60 años ha alcanzado niveles sin precedentes entre marzo de 2025 y 2026, con daños financieros que ascienden a más de 8 800 millones de dólares.
El representante de Nicaragua ante la Asamblea General de las Naciones Unidas exigió, una vez más, a este organismo internacional que cumpla con su rol fundacional, el cual ha sido desvirtuado por la agresividad.
Sudáfrica se sumó a las declaraciones del grupo africano, el MNOAL y el G77 y China, y añadió su posición nacional sobre el bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba.
Recordó que apenas cuatro meses después de la anterior reunión sobre el mismo tema, la situación “lejos de mejorar ha empeorado” por las medidas restrictivas estadounidenses, que obstaculizan los objetivos de desarrollo sostenible de Cuba y agravan las dificultades socioeconómicas, especialmente para los más vulnerables.
Eritrea, en nombre del Grupo de Amigos en Defensa de la Carta de la ONU, denunció el refuerzo sin precedentes del bloqueo contra Cuba y exigió su fin inmediato por violar el derecho internacional, la Carta de las Naciones Unidas y el derecho humanitario.
Namibia, en nombre del Grupo Africano, recordó que la Asamblea General ha llamado por abrumadora mayoría a poner fin al bloqueo contra Cuba y subrayó que la preocupación sigue intacta ante el deterioro de la situación en la Isla.
La representante del Grupo de los 77 y China (G77+China) advirtió que la política de Washington “representa el principal obstáculo para el normal desarrollo de las relaciones entre ambos países”.
Uganda, en representación de los 121 países del Movimiento de Países No Alineados (MNOAL), denunció hoy ante la Asamblea General de la ONU el bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba.
El representante permanente de Singapur ante la ONU, Burhan Gafoor, intervino en nombre de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) y recordó que, desde 1992, la Asamblea General ha aprobado mayoritariamente resoluciones contra el bloqueo a Cuba. Reiteró el llamado a poner fin a esa política y defendió el diálogo, el respeto a la soberanía y la solución pacífica de las controversias frente a la confrontación y el aislamiento.
Con información de Prensa Latina, Granma y Cubadebate



