Eritrea, en representación del Grupo, al intervenir en la trigésima cuarta ocasión de presentación del proyecto de resolución titulado “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba” en la Asamblea General de la ONU, advirtió sobre el recrudecimiento sin precedentes de esa política extraterritorial.
Hay que hablar en pos del respeto de la paz, de la prohibición de uso y amenaza de uso de la fuerza. Es preciso reiterar que hay que ponerle fin sin dilación al bloqueo, que no solo es contrario a los propósitos y principios de la organización, sino también contrario al derecho internacional humanitario, aseveró.
Reconoció que las resoluciones aprobadas por la Asamblea General no han desembocado en una supresión del bloqueo, y el mensaje siempre fue el mismo y claro. El pueblo cubano tiene derecho a hacer orfebre de su propio futuro sin presión o injerencia alguna, reiteró.
En correspondencia con la postura de larga data y de principio del Grupo, expresó su solidaridad sin ambages para con el pueblo y el Gobierno cubanos.
El Grupo de Amigos en defensa de la Carta de las Naciones Unidas repudió, en los términos más enérgicos, la aplicación de medidas adicionales para reforzar el bloqueo, las interrupciones del suministro de combustible y las afectaciones de las relaciones comerciales económicas entre La Habana y terceros Estados.
Subrayó que el objetivo es asfixiar la economía cubana e infligirle sufrimiento adicional a su pueblo. Cuba recibió solo un buque tanquero de crudo, lo cual contribuye a la crisis energética que azota al país, agregó.
Mencionó los apagones larguísimos que sufre la población, el impacto negativo en el sector de la salud que, citando el informe del secretario general, la esperanza de supervivencia de los niños afectados por cáncer pasó de 85 por ciento de supervivencia a 65 por ciento.
El Grupo denunció también la campaña lanzada para desacreditar la cooperación médica internacional y para ejercer presión sobre los gobiernos destinatarios, denigrando la labor que realizan.
Recordó lo acontecido durante la pandemia de la Covid-19, de ahí su hondo agradecimiento y reconocimiento a los profesionales cubanos que brindaron atención médica de alta calidad a millones de personas en el mundo entero.
También se refrió a la lista engañosa en la que figura Cuba como patrocinador del terrorismo. Esto no tiene sentido y se debe eliminar tal y como lo indica el secretario general en su informe, indicó.
Las amenazas en contra de Cuba que parecen dar a entender una intervención militar son sumamente preocupantes porque estamos hablando de algo que es contrario a las disposiciones de la Carta, sobre todo la amenaza del uso de la fuerza, alertó.
En esa línea, pidió no inventar pretextos que pudieran justificar una intervención, no recurrir a la amenaza de uso de la fuerza en contra de Cuba, al tiempo que responsabilizó a la comunidad internacional de repudiar sin rodeos estos actos.
Ir por esa senda tendría consecuencias humanitarias devastadoras para el pueblo, así como también para la región de América Latina y el Caribe con efectos desestabilizadores y contrario a su condición de zona de paz, aseveró.
El Grupo de Amigos en defensa de la Carta de las Naciones Unidas expresó su solidaridad inquebrantable para con el pueblo y el gobierno de Cuba e instó a la comunidad internacional a hacerse eco del llamamiento de la Asamblea General de que se levanta el bloqueo comercial, financiero y económico impuesto por Estados Unidos.
Asimismo, la retirada de la nación caribeña de la lista unilateral de los Estados que patrocinan el terrorismo, el respeto al multilateralismo y el derecho internacional.
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