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“¡Pera, pera! ¡Sin espera, compra tu pera!”. Así se oye casi todo el día el pregonar de una roja fruta en los barrios de la ciudad de Cienfuegos, como debe ser en el resto de Cuba, durante el período en que ese delicioso manjar natural está en su pleno apogeo de cosecha.
En realidad se trata de la pomarrosa o manzana rosa, como también se le conoce en otros países, que por su forma similar a la figura de la Pyrus communis, por el nombre científico de la mundialmente nombrada la pera, en la Mayor de las Antillas ha etiqueteado ese nombre sin más parentesco botánico que la de incluirse, genéricamente hablando, entre los frutales.
Historia y beneficio
La pumalaca, como la denominan en Guyana y otros lugares, es nativa de Malaca o Malaya, península situada al oeste de Malasia, en las Indias Orientales,de donde se dice proviene la especie. Su presencia actual en varios países de América tiene una historia bien interesante, y lo cierto es que se aclimató y muy rápido se propagó a algunas regiones tropicales a tal punto que muchos la creen oriunda de esta parte del Planeta.
Resulta que, según cuentan, llegó al continente americano tras ser traída a Brasil directamente desde las colonias portuguesas asentada en aquel paraje asiático, específicamente de Cochín, lugar residencial del primer virrey de estos dominios, Francisco de Almeida, también llamado Francisco el Grande, a mediados del siglo XVI.
Pues sepa que contados pequeños ejemplares de pomarrosa llegarían a tierras del gigante sudamericano, entonces bajo la égida de Portugal. Sin embargo, aquellas plantas crecieron fuertes y se reprodujeron rápidamentre debido, en lo fundamental, a las características favorables del nuevo hábitat.
En cuanto a su propagación hacia tierras vecinas de Venezuela existen varias teorías. Quizá la más acertada que podría considerarse “la llegada temprana”, se justifica en los intercambios comerciales de ultramar, breves pero variados, que se dieron en un momento histórico entre colonias extranjeras.
Ahora bien, ya para el siglo XIX, justamente cuando el fruto del también conocido por marañón japonés, cobró fama en la clases acaudaladas de la época esa especie terminó por extenderse por los “politicamente turbulentos” territorios del continente, según lo cita el estudiante de Historia de la Universidad de los Andes, Winsdian Albarrán.

De cualquier modo, lo cierto es que, precisa el propio Albarrán en su escrito, sobre 1825 ocho árboles jóvenes de la pumalaca fueron llevados desde Río de Janeiro a Hawai y 23 años despúes, un buque de guerra de Estados Unidos entregó árboles de aguacate y pomarrosa de América Central a la Isla de Hilo. Como extisten datos de su propagación a otras partes del mundo, entre ellas Medio Oriente, África, Australia e incluso países europeos como Italia. Eso sí, en muchos de estos lugares, más que su valor alimenticio se soprepuso el interés ornamental que adquirió.
Y así dio la vuelta al mundo esta pequeña y rica frutita, pero antes debió extenderse por muchas zonas tropicales del resto de América y el Caribe, y Cuba entre ellas, claro está.
La Syzygium malaccense, en términos científicos, es una fruta que le proporciona al hombre múltiples beneficios para la salud. De acuerdo con la bibliografía consultada posee poder preventivo y mejora la diebetes, combate el exceso de radicales libres en el cuerpo, hecho que contribuye, según algunos criterios especializados, a prevenir el envejecimiento prrematuro de la piel y a enfermedades cardiovasculares , además de fortalecer el sistema inmunológico.
En otro orden, el consumo de la pomarosa disminuye el colecterol y triglicéridos. La principal razón de este efecto medicinal está asociado a la presencia de antocianinas y flavonoides, compuestos bioactivos con acción antioxidante, los cuales evitan la oxidación de las células grasas, equilibrando así los niveles de colesterol en sangre, similar impacto realiza ante las enfermedades antes citadas.
Por su lado, esta fruta también se considera un alimento bajo en carbohidratos y poseedera de grandes cantidades de fibra lo que la sitúa como una buena opción para incluir en la dieta de adelgzamiento.
Desde el punto de vista nutricional, la manzana rosa aporta al organismo un grupo de elementos muy necesarios por ser rica en calcio, hierro y vitamina B 3, además de ser fuente moderada de vitamina C y fósforo.
En cuanto a su acción terapéutica, la botica de la abuela la tiene en cuenta y señala que las semillas se emplean para combatir la diarrea, disentería y el catarro. Esa misma parte de la planta sirve contra la diabetes, este caso tostadas y reducidas a polvo. En tanto, la corteza suele cocerse y administrarse en los casos de asma, bronquitis y ronquera. En Cuba existe la creencia de que las raíces sirven de remedio para la epilepsia.
Las cualidades de la manzana rosa, al igual que sus uso no se circunscriben a los frutos. Sus hojas, por ejemplo, producen una rica miel. Gracias al contenido de yodo, al ser consumidas en infusiones tiene efecto antipiréctico pues sirve para bajar la fiebre.
Podemos comerla fresca cuando está madura y preparar con ella jugos, el mismo que puede emplearse en la fabricación de jalea, mermeladas, salsas, para acompañar carne de aves y aderezar vegetales. Asi mismo, con la masa se elabora, en cascos, un delicioso dulce en almibar. En estado de fermentación el jugo, es aprovechado en la fabricación de bebidas alcohólicas.
Luego, no dudes en adquirir una de estas ricas y versátiles frutas cuando el pregonero esté tras la puerta de su casa.
Esta “pera cubana” se caracteriza por la pulpa blanca, esponjosa y crujiente al paladar. Su sabor es ligeramente cítrico en la cáscara y dulzón por dentro.
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