Los congregados en la sede de la Embajada de Cuba en Bolivia, junto a profesionales de la prensa y personal diplomático, repudiaron las medidas coercitivas de Washington, a escasos días de que los próximos 27 y 28 de este mes el país presente para su votación un informe sobre la necesidad de eliminar el cerco económico, comercial y financiero.
Tras señalar que Cuba no es una amenaza para ningún Estado, José Carballo, representante del movimiento solidario, manifestó que los pueblos del mundo no pueden permitir ni aceptar que la presión económica por Estados Unidos se emplee para condicionar el destino de Cuba, nación soberana.
La nación latinoamericana, que forma profesionales y tiende su mano a quienes más lo necesitan, no amenaza a los pueblos, los acompaña; no siembra odio y no renuncia a su derecho de construir su propio destino, expresó el también miembro del Partido Comunista Boliviano.
Por su parte, la exministra de Salud, Nila Heredia, quien se refirió al impacto de las unilaterales medidas en el campo sanitario, advirtió que ese mecanismo, además de destruir la producción biotecnológica, obstruye los tratamientos médicos, las intervenciones quirúrgicas y el auxilio de urgencia.
Sus efectos son terribles, lo sufren los artistas y las instituciones culturales, pero se mantiene incólume la capacidad de la Revolución y el pueblo cubano de resistir, de reinventarse y seguir siendo faro de dignidad para el mundo, manifestó, de otro lado, la cineasta Verónica Córdoba. Otra voz que resonó con fuerza en la actividad fue la de la representante de la Comunidad Cubana residente, Dilaran Meneses, quien significó que debido al cerco estadounidense la mayor de las Antillas atraviesa momentos difíciles.
Consideró, en ese sentido, que el bloqueo afecta no solo la economía nacional, sino que incide también de forma directa en la vida de las personas concretas, en sus hogares y oportunidades.
Al intervenir en la cita, la Embajadora de Cuba en Bolivia, Elba Rosa Pérez, agradeció al Movimiento Boliviano de Solidaridad y a los amigos de Cuba en este país su decidido apoyo en la lucha contra el bloqueo, el cual se recrudeció aún más en los últimos meses por la actual administración norteamericana.
La representante diplomática, quien enumeró las consecuencias del deleznable cerco, arropado además por una feroz campaña mediática, aseveró que éste, tras más de seis décadas de aplicación, constituye el principal obstáculo para el desarrollo económico y social del país.
Rosa Pérez, quien pidió al gobierno boliviano y al resto de la comunidad internacional votar en Naciones Unidas contra el bloqueo, reafirmó que Cuba es una nación amante de la paz y defiende su soberanía, frente a quienes pretenden ejercer dominación sobre ella.
Como colofón de la actividad, niños pequeños, hijos de personal de la sede diplomática cubana, escenificaron ante los presentes aristas del injusto mecanismo, con una conclusión clara: Nuestro país, Cuba, tiene derecho a construir su propio destino, sin imposiciones desde el exterior.
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