
Foto: Archivo
En el multipremiado poeta remediano Luis Manuel Pérez Boitel recayó el Premio Nacional de Poesía Manuel Navarro Luna 2026 por el poemario La utopía de las horas, un cuaderno que juega con la poética de la argentina Alejandra Pizarnik.
El veredicto trascendió durante la clausura de la 54 edición de la Jornada Nacional de Homenaje a Manuel Navarro Luna, por parte de un jurado integrado por los escritores Caridad Atencio, León Estrada y Reynaldo Zaldívar, quienes eligieron por unanimidad la obra, de entre las 29 presentadas desde 11 provincias del país.
El equipo de trabajo reconoció como finalistas varios títulos y de entre ellos, otorgó Mención a Pecho de acróbata, de Lioneski Buquet Rodríguez y a La levedad absurda de los pájaros, de Yeilén Delgado Calvo.
En un breve intercambio con Granma, Boitel –como más se le conoce al poeta, galardonado con el Premio Casa de las Américas de Poesía, 2002, y el Premio Nacional de Poesía Nicolás Guillén, 2020, comentó que se trata de un poema apócrifo en el que alude a la poética de la reconocida poetisa argentina.
«Alejandra Pizarnik fue y sigue siendo un ícono para poetas jóvenes, y para poetas que conocen de la historia de la literatura argentina, por la proyección que ella tuvo en su obra, marcada por una perspectiva de angustia, de crisis espiritual y de conflictos internos que generaron siempre una mirada hacia la muerte, hacia el pesimismo, y a encontrar entre las heridas de su cuerpo, una constante solución a su vida. Creo que la poesía de Pizarnik también tiene esa ingeniosidad que permite jugar con lo insospechado», explicó.
«En esa medida, quise yo escribir un libro, como he escrito otros, que ahondara en su propia dimensión, en su propia perspectiva poética, lo que me resultó algo complicado por el hecho de que ella es mujer y que definitivamente, las exploraciones que ella hace resultan muy categóricas y definitorias», añadió.
«Este libro fue como una experiencia más en el juego con una poética que no es exactamente la mía, pero que, de algún modo, me permite ubicarme en un contexto diferente, para esa exploración que uno hace cuando escribe o lee la poesía de la autora», refirió.
Sobre el hecho de ganar el premio, Boitel dijo que le resultaba muy satisfactorio porque se trata del segundo libro suyo que se publicaría en esa región. «Y por otra parte, porque conozco Manzanillo, y todas las dinámicas que se gestan alrededor de este premio que es muy bello, lleva 30 años convocándose y valida toda la seriedad, todo el compromiso que tienen con defenderlo desde la casa natal de Manuel Navarro Luna».
En un aparte, explicó que le resulta grato poder publicar, por esa causa, un libro más en Cuba. «Este premio es una alegría que yo acepto con mucha humildad y con mucha satisfacción», concluyó.