En ocasión de su postulación al máximo galardón de las letras hispanas, colegas y admiradores de su obra se dieron cita este jueves en el Centro Cultural Dulce María Loynaz, en La Habana, para celebrar junto a ella este logro, que llega como colofón de una vida profesional exitosa y consagrada.
Autora de más de 15 títulos, la escritora, periodista y maestra cubana compartió en exclusiva con Prensa Latina su alegría por el importante reconocimiento, que se anticipa a las celebraciones por su cumpleaños 91.
La obra de Llana se nutre de las vivencias acumuladas a lo largo de su vida y que, de cierta manera, son el reflejo de una mujer que despuntó con talento e inquietudes para contar realidades.
Eso afloró solo, aunque yo sabía lo que no me interesaba, declaró a esta agencia de noticias, al referirse al estilo narrativo que le ha otorgado prestigio en Cuba y en otras regiones del mundo.
Llana desconoce en qué radica el éxito de su literatura, si bien confesó que quizás toque a los lectores por haber escrito siempre en Cuba y desde Cuba, con un profundo sentimiento.
Su devoción por esta tierra, su historia y sus próceres es firme, dijo, «pero no puedo dejar de admirar y sentir por España».
Me he sentido siempre muy vinculada a ese país y haber sido nominada a este lauro me llega al corazón, añadió.
La Premio Nacional de Literatura no concibe su vida sin el periodismo y sin la manifestación que le ha obsequiado innumerables alegrías, contó a esta reportera, ávida de conocer un poco más a la autora de Casas del Vedado, considerada un hito en la literatura cubana.
Con la simpatía propia de una narradora ingeniosa, evocó ante el público anécdotas de su infancia y juventud; otras vinculadas a su obra periodística y literaria hicieron de la cita un homenaje sincero, cual elogio de un aprendiz al maestro.
En el encuentro, la escritora cubana Yeilén Delgado disertó sobre la obra de la homenajeada y destacó los textos que han impactado en ella como lectora.
Leerla es un inmenso placer estético, mientras su lenguaje es total y no altera lo que desea transmitir, comentó.
Nadie puede permanecer indiferente a su quehacer literario y esta nominación es un pretexto para aproximarse a sus textos, añadió Delgado.
Con la postulación, la escritora se convierte hasta el momento en la tercera cubana conocida en aspirar al Cervantes, después de Fina García Marruz (1923-2022) y Dulce María Loynaz (1902-1997).
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