La minera canadiense Sherritt International obtuvo una licencia del Gobierno de EE.UU. para enviar combustible a Cuba con vistas a reanudar sus operaciones mineras en la isla.
Así lo anunció este martes la propia compañía, en un comunicado en el que confirmó haber obtenido una licencia específica de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) para comprar y enviar combustible, fuel oil y azufre a Cuba.
Esos productos se emplearían en la extracción y procesamiento de níquel en Moa, Holguín, operaciones paralizadas desde mayo a raíz de la sanción dictada por la Administración Trump contra la empresa mixta que Sherritt mantiene con el Estado cubano.
La solicitud de licencias se presentó de conjunto con la firma estadounidense Gillon Capital, perteneciente a la familia de un ejecutivo vinculado al primer Gobierno de Donald Trump y que negocia la compra de acciones mayoritarias de la Sherritt.
En el mismo comunicado, la compañía informó que alcanzó un acuerdo provisional con Moa Bay Mining Co., titular de una reclamación certificada sobre esas operaciones bajo el Título III de la Ley Helms-Burton, que permite a ciudadanos y entidades estadounidenses reclamar ante tribunales de ese país por supuestas actividades de tráfico con propiedades confiscadas en Cuba.
Según Sherritt, Moa Bay accedió a los envíos temporales de combustible a la isla a cambio de pagos por ese consentimiento. También acordó no presentar reclamaciones bajo la Helms-Burton contra los participantes cubiertos por la autorización —entre ellos, el proveedor de combustible, entidades financieras, operadores de buques y aseguradoras— en relación con esos cargamentos.
El acuerdo, fechado el 23 de septiembre, cuenta con una autorización específica adicional de la OFAC para su ejecución y no supone una resolución general de la reclamación sobre los activos de Moa.
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Una primera licencia, pero no suficiente
La autorización específica obtenida por la empresa canadiense permite realizar las operaciones de compra, transporte, exportación, entrega y pago de los productos necesarios para abastecer la planta de Moa, así como contratar los servicios relacionados con esas operaciones.
No obstante, Sherritt advirtió que se trata de la primera de varias licencias de emergencia que necesita para reanudar la extracción y el procesamiento de minerales en Cuba y restablecer posteriormente las operaciones de refinación en Canadá.
La compañía señaló que trabaja para conseguir una segunda autorización estadounidense, condición necesaria para reiniciar la actividad minera. El primer envío de combustible se encontraba en preparación y estaba previsto para el cuarto trimestre de 2026.
Sherritt suspendió su participación directa en las actividades de sus empresas mixtas cubanas el 7 de mayo, luego que la Administración Trump ampliara las sanciones contra personas y compañías que operan en la isla. Su refinería de Fort Saskatchewan, en Alberta, detuvo la producción de metales el 22 de junio, después de agotar las reservas de mineral procedente de Moa.
La compañía mantiene, además, una situación de “liquidez restringida” y ha advertido sobre la incertidumbre respecto a su continuidad como negocio si no consigue financiación adicional y una recapitalización más amplia.
La operación con capital estadounidense
La solicitud de las licencias se preparó en coordinación con Gillon Capital, firma estadounidense que negocia adquirir una participación de control en Sherritt mediante una colocación privada de acciones.
Se trata de un grupo inversor propiedad de la familia de Ray Washburne, empresario estadounidense que fue presidente de la Overseas Private Investment Corporation, institución financiera de desarrollo del gobierno estadounidense, durante el primer mandato de Trump.
Como informó OnCuba en junio, el acuerdo preliminar entre ambas partes contemplaba la posibilidad de que Gillon Capital obtuviera alrededor del 55 % de la minera canadiense. La operación todavía depende de la negociación de términos definitivos y de las autorizaciones regulatorias correspondientes, incluida la de la OFAC.
La empresa aclaró que la licencia para el suministro de combustible fue concedida mientras Sherritt y Gillon Capital mantienen sus gestiones para obtener autorización para la operación corporativa más amplia.
El anuncio llega días después de que el ministro cubano de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, afirmara a Reuters que el Gobierno cubano está dispuesto a mantener las condiciones actuales de su asociación minera con Sherritt si esta pasa a manos de inversores estadounidenses.
El funcionario precisó que una eventual adquisición afectaría a las acciones de la compañía canadiense, no a su participación en la empresa mixta de Moa.
Cuba está dispuesta a mantener asociación con Sherrit si esta pasa a manos de inversores de EE.UU.
La licencia de combustible constituye así un paso concreto para atender las necesidades inmediatas de las operaciones mineras, pero la reanudación de la producción y el futuro de la presencia de Sherritt en Cuba siguen sujetos a nuevas autorizaciones y a la evolución de las negociaciones financieras en curso.
