En una declaración pública, a la cual accedió Prensa Latina, la organización calificó la medida como una manifestación de hostilidad hacia la isla caribeña y sus dirigentes históricos, y cuestionó la utilización de mecanismos judiciales con fines de presión política.
Dicha acción judicial está relacionada con el derribo de dos avionetas de la organización terrorista Hermanos al Rescate en febrero de 1996.
Según la Ancreb-JM, la orden se produce en un escenario de profundas tensiones entre Washington y La Haban,a y alertó sobre los riesgos de convertir la justicia en un instrumento de confrontación.
Las acusaciones, subrayó, no deben confundirse con una sentencia judicial firme ni utilizarse como pretexto para nuevas medidas contra la nación caribeña.
Para la organización, este tipo de acciones puede alimentar campañas de descrédito, exacerbar la hostilidad y obstaculizar las posibilidades de entendimiento entre ambos países.
El texto también resaltó la trayectoria histórica de Raúl Castro, integrante de la generación que protagonizó la etapa final de las luchas por la independencia nacional y las transformaciones revolucionarias en Cuba.
Asimismo, defendió el derecho del pueblo cubano a preservar su soberanía, independencia y autodeterminación.
Sostuvo que ningún país debe erigirse en juez del destino de otra nación ni emplear su poder político y judicial para imponer intereses propios.
Por otra parte, la Ancreb-JM convocó a los cubanos residentes en Brasil, las organizaciones solidarias y las personas comprometidas con la paz y el derecho internacional a mantenerse alertas ante acciones que puedan agravar las tensiones y perjudicar al pueblo de la isla.
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