Integrantes de la Coordinadora Nacional de Solidaridad con Cuba, en la occidental provincia de Chiriquí, expresaron su rechazo a las medidas coercitivas de Washington, en vísperas de la votación prevista para el próximo 28 de octubre en la Asamblea General de la ONU.
El médico Manuel Pardo, quien encabeza ese colectivo, instó a los países a respaldar la iniciativa cubana y respetar los pronunciamientos del organismo multilateral, donde durante décadas la comunidad internacional ha reclamado el levantamiento del cerco.
Por su parte, la profesora Dalia Morales afirmó que el bloqueo viola las normas internacionales y los derechos humanos, y llamó a los Estados miembros de Naciones Unidas a defender la dignidad y la autodeterminación de los pueblos.
La docente sostuvo que Cuba no representa una amenaza, mientras que el bloqueo sí constituye un obstáculo para el desarrollo y el bienestar de su población.
En los últimos días, las autoridades cubanas denunciaron nuevas presiones de Washington sobre Gobiernos extranjeros para influir en sus posiciones ante la próxima votación.
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, señaló que el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, presiona a dirigentes de otros países para modificar su voto contra el bloqueo en Naciones Unidas.
En tanto, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, denunció que Washington intenta sumar a naciones soberanas a su política contra la isla, cuando se aproxima una nueva discusión internacional sobre esa medida.
También el representante permanente de Cuba ante la ONU, Ernesto Soberón, cuestionó un evento convocado por la misión estadounidense en la sede del organismo, al considerar que busca promover una narrativa hostil contra el país caribeño.
Según cifras oficiales cubanas, los daños ocasionados por el bloqueo entre marzo de 2025 y febrero de 2026 ascendieron a ocho mil 83 millones 300 mil dólares a precios corrientes.
La Habana sostiene que el impacto se ha agravado con nuevas medidas coercitivas unilaterales adoptadas por la administración del presidente Donald Trump, incluida una orden ejecutiva del 29 de enero último, que, según las autoridades cubanas, busca limitar aún más los ingresos y el acceso a recursos esenciales de la isla.
La resolución que Cuba presenta anualmente ante la Asamblea General de Naciones Unidas busca poner fin a una política que, de acuerdo con el Gobierno cubano, afecta al conjunto de la población y obstaculiza el desarrollo económico del país.
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