Las primeras manifestaciones se desarrollaron en Washington, Atlanta y otras localidades, mientras los organizadores anunciaron más de 3.000 actividades en los 50 estados y la capital federal, en una convocatoria que combina marchas, concentraciones, encuentros comunitarios y campañas de información electoral.
En Washington, varios cientos de manifestantes se reunieron frente al Lincoln Memorial, pese a las bajas temperaturas, con carteles que reclamaban votar anticipadamente y respetar el derecho al sufragio.
Una banda musical acompañó la concentración, en la que se observaron pancartas con consignas como «Voten anticipadamente» y «No toquen mi voto».
También se registraron manifestaciones en Atlanta, Georgia, donde el concejal Michael Julian Bond instó a los asistentes a participar en los comicios.
«La Constitución les otorga un poder, ¿verdad? Ese es el poder de votar.
¿Van a utilizar ese poder?», preguntó Bond ante los manifestantes.
«¿Por qué renunciarían a su derecho, a su poder y a su obligación de votar? Sean superhéroes, utilicen su poder.
Vayan a las urnas y voten», agregó.
En California, miles de personas comenzaron a participar en actividades en el área de la bahía de San Francisco, donde se organizó un mural humano en Ocean Beach con la consigna «No Kings: Vote Early».
También se convocaron recorridos por distintos barrios de Oakland para promover la participación electoral.
En Connecticut, cerca de un millar de manifestantes se concentraron frente al Capitolio estatal en Hartford, mientras otras protestas se desarrollaron en Stamford, Waterbury y distintas localidades.
En Nueva York, los organizadores programaron una concentración en Washington Square Park, con la participación anunciada del reverendo Al Sharpton, el actor F. Murray Abraham y organizaciones defensoras de los derechos electorales.
La jornada representa un cambio de estrategia para No Kings, que desde el comienzo del segundo mandato de Trump organizó tres grandes movilizaciones nacionales contra las políticas de la Casa Blanca.
«Las primeras tres jornadas de No Kings fueron diseñadas para enviar un mensaje. Ya terminamos de enviar mensajes», afirmó Ezra Levin, cofundador de Indivisible, una de las principales organizaciones integrantes de la coalición.
El nuevo objetivo, explicó, consiste en transformar la participación en las manifestaciones en votos efectivos y preparar una red de voluntarios para supervisar el desarrollo de las elecciones.
La coalición, integrada por organizaciones como la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU), Black Voters Matter, MoveOn y Voto Latino, busca facilitar la inscripción de electores, informar sobre los mecanismos de votación anticipada y capacitar observadores electorales.
La convocatoria coincide con una creciente disputa entre la administración Trump y las autoridades de distintos estados por los procedimientos electorales.
El jueves, el gobierno federal presentó una demanda contra funcionarios de California para impedir que se contabilicen determinados votos por correo de personas identificadas por Washington como posibles no ciudadanos, hasta que se verifique su situación migratoria.
El viernes, el Departamento de Justicia advirtió que los funcionarios que procesen votos de personas sospechadas de no tener ciudadanía estadounidense podrían enfrentar investigaciones y procesos penales.
La advertencia provocó una reacción de los senadores demócratas Alex Padilla, Sheldon Whitehouse y Dick Durbin, quienes reclamaron al fiscal general Todd Blanche garantías de que el gobierno federal no confiscará papeletas ni materiales electorales antes de la certificación de los resultados.
Trump cuestiona desde hace años el voto por correo y sostiene, sin aportar pruebas que respalden una alteración del resultado, que el fraude electoral le costó la presidencia en 2020.
Los organizadores de No Kings consideran que la participación anticipada permitirá reducir las dificultades de acceso a las urnas y prevenir posibles interferencias en el proceso electoral.
En las manifestaciones anteriores, la coalición aseguró haber reunido a millones de personas en distintas ciudades estadounidenses. Por el momento no existe un balance nacional consolidado de participantes en las movilizaciones de este sábado.
