Desde Minas, una experiencia campesina apuesta por producir sin dañar los suelos
Cadena Agramonte Portada

Desde Minas, una experiencia campesina apuesta por producir sin dañar los suelos

Minas, Camagüey, 16 oct.- La agricultura orgánica constituye una vía prometedora para avanzar hacia la sostenibilidad y proteger el medio ambiente. En Cuba, cada vez son más las personas que apuestan por este modelo, entre ellas el mineño Lázaro Roldán Calzado, quien combina su formación como máster en Química y profesor de Educación de Adultos con su pasión por el trabajo agrícola.

“Soy hijo de campesinos y trabajo la tierra desde muy pequeño, cuando ayudaba a mi papá en esas labores. Con él aprendí todo lo relacionado con la agricultura y, cuando la practico, me siento libre. Después de su fallecimiento, he tratado de mantener este pedacito de finca”, cuenta con orgullo.

Para preparar los suelos, Lázaro emplea la tracción animal. Según explica, el uso de bueyes provoca menos daños que la maquinaria pesada, pues los tractores pueden compactar y deteriorar la tierra. También aplica la rotación de cultivos, una práctica que contribuye a conservar la fertilidad del terreno y a reducir el agotamiento de sus nutrientes.

El productor cuida su finca como un verdadero tesoro. Para abonarla utiliza materia orgánica, entre ella estiércol de res, gallinaza y restos de cosechas, recursos naturales que enriquecen el suelo y favorecen mejores condiciones para los cultivos.

Ante la pregunta de por qué, siendo máster en Química, no emplea fertilizantes artificiales de manera habitual, responde con conocimiento:

“Los fertilizantes químicos son útiles y deben aplicarse en correspondencia con las necesidades de cada cultivo. Sin embargo, la materia orgánica resulta fundamental porque mejora la estructura de la tierra, la suaviza y sus beneficios permanecen durante más tiempo”.

“Si el hombre sirve a la tierra, la tierra le sirve al hombre”, afirma Lázaro, convencido de que la relación entre las personas y el suelo debe basarse en el cuidado y el respeto. Sus producciones son aprovechadas por vecinos y amigos de la comunidad, quienes reconocen la calidad de los alimentos que cultiva.

La agricultura sostenible comprende un conjunto de prácticas agropecuarias orientadas a proteger el medio ambiente y garantizar el aprovechamiento responsable de la tierra para las presentes y futuras generaciones. En ese propósito, Lázaro Roldán Calzado constituye un ejemplo vivo de compromiso, dedicación y amor por el campo. (Texto y foto: La Voz del Bayatabo)

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