Deportan a Cuba al balsero que fue rescatado en una diminuta balsa frente a Key Biscayne

Enrique René Reyes Martínez, el cubano de 38 años rescatado el lunes a unas 16 millas náuticas al este de Key Biscayne, fue deportado a Cuba este miércoles, según confirmó el periodista Javier Díaz a través de sus redes sociales, citando a la propia familia del hombre.
Díaz precisó que Reyes Martínez «siempre fue atendido en un buque de la Guardia Costera y no fue llevado a un hospital», lo que significa que en ningún momento pisó suelo estadounidense tras ser rescatado a la deriva sobre una balsa rudimentaria fabricada con bloques de poliestireno, tablones de madera y cuerdas.
Natural de Santiago de Cuba y residente en La Habana, Reyes Martínez había partido desde la playa de Cojímar el jueves 8 de octubre y llevaba cuatro días desaparecido en el mar cuando una pareja que regresaba de Bahamas hacia Miami lo avistó a la deriva y alertó a las autoridades por el canal marítimo de emergencia VHF 16.
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En el rescate participaron unidades de CBP Air and Marine Operations y la Guardia Costera, que trasladaron al hombre al guardacostas USCGC Melvin Bell para su procesamiento migratorio.
Los familiares de Reyes Martínez ofrecieron versiones contradictorias sobre las circunstancias del viaje al ser entrevistados por Univision.
Su tía, Yelsa Reyes Fabelo, declaró: «Él estaba loco por salir de Cuba, pero eso no fue intencional», y atribuyó la travesía a un accidente durante una jornada de pesca agravado por mal tiempo.
Sin embargo, una prima sostuvo que el viaje sí fue deliberado y que Reyes Martínez ocultó sus planes a la familia para no preocuparlos.
El hombre es padre de una niña pequeña que permanece en Cuba.
El abogado de inmigración José Guerrero había advertido a Univision, antes de conocerse la deportación, que Reyes Martínez sería sometido a un proceso de expulsión acelerada: «Va a ser transferido a un centro de detención y puesto en un proceso de deportación expedita, porque es un extranjero que está arribando a los Estados Unidos, en este caso por mar».
Guerrero recordó que la política de «pies secos, pies mojados» fue eliminada en enero de 2017, aunque aclaró que no todos los migrantes interceptados en estas circunstancias terminan siendo deportados.
El caso se produce en una semana de intensa actividad migratoria en el estrecho de la Florida: la Guardia Costera repatrió a seis cubanos el martes tras dos operaciones distintas, y el 8 de octubre el guardacostas USCGC Raymond Evans rescató a tres hombres cubanos al suroeste de Cay Sal, en Bahamas, uno de los cuales requirió evacuación médica especializada.
El cierre progresivo de las vías legales de emigración explica en parte el aumento de las travesías de riesgo: el Programa de Reunificación Familiar Cubana cerró para nuevas solicitudes en diciembre de 2025, y el 1 de enero de 2026 entró en vigor una proclamación presidencial que suspendió la emisión de visas de inmigrante para cubanos fuera de Estados Unidos.
Apenas once días antes del rescate, la Embajada de EE.UU. en La Habana publicó un mensaje de disuasión con el lema «No arriesgues tu vida, no vale la pena», que generó una avalancha de respuestas críticas de cubanos que señalaron la imposibilidad de emigrar por vías legales.
Entre 2021 y 2026, más de 1,79 millones de cubanos han abandonado la isla en el mayor éxodo de su historia.
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