Cada 14 de octubre se celebra el Día Mundial de las Normas, una fecha que resalta la importancia de la estandarización para garantizar la calidad, la seguridad y la eficiencia en los procesos productivos y los servicios. En Pinar del Río, la Oficina Territorial de Normalización insiste en la necesidad de extender el conocimiento y la aplicación de estas regulaciones.
Bajo el lema Una visión compartida para un mundo mejor, el Día Mundial de las Normas convoca a reflexionar sobre el papel de la normalización en la construcción de sociedades más seguras, eficientes y sostenibles. La conmemoración reconoce el trabajo de especialistas y organizaciones que contribuyen a establecer criterios comunes para la producción de bienes, la prestación de servicios y el intercambio comercial.
Las normas permiten que determinados procesos se desarrollen de manera uniforme, con requisitos técnicos que favorecen la calidad, la compatibilidad y la seguridad. De acuerdo con su ámbito de aplicación, pueden ser internacionales, nacionales, ramales o empresariales, y su cumplimiento resulta fundamental para mejorar la competitividad y aprovechar mejor los recursos materiales y financieros.
En Cuba, la normalización tiene una trayectoria que se remonta a 1961, etapa vinculada al impulso que recibió esta actividad durante la gestión de Ernesto Che Guevara al frente del Ministerio de Industrias y a la incorporación del país a la Organización Internacional de Normalización (ISO).
CONOCER LAS NORMAS PARA EVITAR INCUMPLIMIENTOS
En Pinar del Río, la Oficina Territorial de Normalización (OTN) desempeña un papel importante en la orientación y evaluación del cumplimiento de los requisitos técnicos establecidos para diferentes actividades económicas.
Pedro Serrano Urra, director de la institución en la provincia, destacó la importancia de que las normas lleguen a todas las personas vinculadas con la producción, elaboración y comercialización de alimentos, sectores en los que el desconocimiento de las disposiciones vigentes puede tener consecuencias legales y afectar la seguridad de los consumidores.
“Exhortamos a que las personas vengan y se asesoren, pues existen normas de diversa índole relacionadas con la manipulación, transportación y almacenamiento, entre otras actividades, que son obligatorias. La ley no te exime de una sanción por desconocimiento”, señaló.
La Oficina Territorial ofrece el servicio de venta de normas, tanto a personas naturales como jurídicas, con el propósito de facilitar el acceso a las regulaciones que deben observarse en cada actividad.
Serrano Urra explicó que, mediante su cuerpo de evaluación de la conformidad, la entidad vela por el rigor técnico y el cumplimiento de las normas de calidad. No obstante, precisó que el objetivo fundamental no es sancionar, sino lograr que los actores económicos conozcan las disposiciones vigentes y que los ciudadanos dispongan de herramientas para exigir sus derechos.
CALIDAD, COMPETITIVIDAD Y SOSTENIBILIDAD
La aplicación de las normas también representa una oportunidad para el crecimiento empresarial. Su incorporación a los procesos productivos permite mejorar la organización del trabajo, reducir pérdidas y aprovechar de manera más eficiente los recursos disponibles.
Sin embargo, todavía es necesario fortalecer la percepción que tienen algunos empresarios sobre el valor estratégico de la normalización. Según el directivo, su aplicación puede contribuir a elevar la competitividad, acceder a nuevos nichos de mercado, ampliar las posibilidades de expansión y exportación, y optimizar el uso de los recursos materiales y financieros.
La normalización, además, constituye un componente esencial para avanzar hacia un desarrollo sostenible, capaz de satisfacer las necesidades actuales sin comprometer las posibilidades de las generaciones futuras.
En ese sentido, la jornada por el Día Mundial de las Normas forma parte de la Jornada de la Calidad, que se desarrolla durante todo el mes de octubre. Como parte de las actividades, la OTN pinareña organiza talleres y encuentros con actores económicos no estatales, varios de los cuales han mostrado interés en recibir asesoramiento para mejorar sus servicios y garantizar una mayor calidad en sus prestaciones.
EL DESAFÍO DE FORMAR NUEVOS ESPECIALISTAS
Uno de los retos que enfrenta la normalización en el territorio está relacionado con la formación y preparación de los profesionales encargados de garantizar la calidad.
La institución dispone de un aula anexa en el politécnico Primero de Mayo. Sin embargo, Serrano Urra lamentó que en la Universidad de Pinar del Río no exista actualmente la carrera de Técnico Superior en Normalización y señaló dificultades vinculadas con la actualización de los programas de estudio, la obsolescencia de los materiales didácticos y la falta de motivación de estudiantes y profesores.
A ello se suma, explicó, la insuficiente demanda laboral para formar nuevos profesionales en esta especialidad, así como la limitada percepción de algunos organismos estatales sobre la importancia de contar con especialistas de calidad dentro de las empresas.
Esta situación compromete el relevo generacional en una actividad que resulta decisiva para asegurar el cumplimiento de los requisitos técnicos y elevar la eficiencia de los procesos productivos y de los servicios.
En el Día Mundial de las Normas, el llamado desde Pinar del Río es a fortalecer la cultura de la calidad, promover el conocimiento de las regulaciones y reconocer la normalización como una inversión, más que como una obligación administrativa. Una visión compartida, sustentada en el rigor técnico y la responsabilidad de todos los actores económicos, puede contribuir a mejores servicios, mayor competitividad y un desarrollo verdaderamente sostenible.

