Doctora cubana: «Tuve que tomar una de las decisiones más difíciles e irónicas de mi vida: renunciar a ejercer la medicina»

Una médica cubana identificada como Yuli MJ sacudió las redes sociales este martes con un desgarrador testimonio publicado en Facebook en el que anuncia que renunció a ejercer la medicina, no por falta de vocación, sino por una razón que ella misma califica de irónica: la necesidad económica.
«Estudié años para ser Doctora en Cuba. Entregué mi vocación, mis noches y mi esfuerzo a una profesión sagrada: salvar vidas», escribió la joven, que aparece en la foto con bata blanca y el emblema del caduceo médico bordado en el pecho.
«Tuve que tomar una de las decisiones más difíciles e irónicas de mi vida: renunciar a ejercer la medicina. (Aún lo dudo). No por falta de amor a mi profesión, sino por pura necesidad, buscando una mejora económica para mi familia», relató.
Su publicación no se queda en lo personal: apunta directamente a la crisis estructural que devora a cualquier profesional en la isla, sin importar su título ni su esfuerzo.

«La lección más amarga que he aprendido y que hoy vivimos miles de cubanos es que en este país nada de lo que hagas es suficiente», escribió Yuli MJ.
«No importa si eres médico, maestro, o si decides emprender en cualquier otra cosa; no importa cuántas horas trabajes ni cuántos inventos hagas al día. La crisis devora cualquier esfuerzo», añadió.
Las palabras más duras de su texto apuntan al impacto sobre los más vulnerables: «Ver a nuestros niños acostarse o ir a la escuela sin una merienda decente, ver la angustia de los padres sin saber qué poner sobre la mesa al día siguiente, te rompe el alma».
El caso de Yuli MJ no es una excepción. Médicos cubanos sobreviven con apenas 16 dólares al mes, según el salario medio del sector sanitario registrado a finales de 2025, mientras que una canasta básica para dos personas en La Habana superaba los 41,000 pesos mensuales.
La Resolución 17/2026, vigente desde julio, elevó el salario base de un médico recién graduado a 7,045 pesos cubanos, equivalentes a poco más de diez dólares al tipo de cambio informal, un aumento nominal que sigue siendo insignificante frente al costo real de la vida.
Otros testimonios documentados reflejan la misma desesperación. La doctora Roxangela San Martín denunció que su sueldo «no alcanza ni para un paquete de pollo», mientras que su madre, médica con dos especialidades y 34 años de servicio, se jubiló con una pensión de apenas 3,000 pesos mensuales.
Una joven médica optó por trabajar como barman en una cafetería en diciembre de 2025 tras abandonar su profesión. Y un médico de Holguín trabaja como cajero en una empresa privada porque gastar 5,000 pesos en transporte sobre un salario de 10,000 resulta insostenible.
Las cifras globales confirman la magnitud del éxodo: Cuba pasó de 106,131 médicos en 2021 a 75,364 en 2024, una pérdida de más de 30,000 profesionales en tres años, según datos atribuidos a la Oficina Nacional de Estadística e Información.
En total, el sistema sanitario perdió aproximadamente 77,522 trabajadores de la salud —médicos, enfermeros, técnicos y estomatólogos— en ese mismo período.
El propio presidente Miguel Díaz-Canel admitió en agosto la «magnitud del desastre sanitario» que atraviesa la isla, donde más de 98,500 pacientes aguardaban una operación y unos 117,000 adultos y 1,200 niños con cáncer carecían de tratamientos adecuados.
Yuli MJ cerró su publicación con una pregunta que resume el agotamiento de toda una generación de profesionales cubanos: «¿Hasta cuándo el esfuerzo de la familia cubana seguirá siendo en vano?»
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