El ciclón de Jagüey Grande sigue creciendo
Hanyelo Videt ya no es una promesa: es un titular indiscutible de los Cocodrilos de Matanzas, y a su corta edad se gana el puesto en un equipo lleno de figuras consagradas.
El jardinero derecho, natural de Jagüey Grande, abrió la 65 Serie Nacional con un paso arrollador; en la subserie ante los Elefantes de Cienfuegos bateó para .438, con siete hits en 16 turnos, entre ellos un cuadrangular y dos dobles; remolcó además cuatro carreras desde el segundo turno del orden.
Ese arranque confirma lo que ya había mostrado la temporada anterior, cuando su rendimiento lo colocó entre los nombres de referencia de nuestro béisbol.
Lo que distingue a Videt es un paquete de herramientas poco común. Tiene velocidad para convertir un sencillo en doble y cubrir terreno en el jardín. Tiene tacto para conectar a todas las bandas del terreno y tiene una explosividad que le ha dado el apodo de «el ciclón», visible en cada swing y en cada arrancada.
A eso suma un corrido de bases agresivo, siempre dispuesto a tomar la base extra y presionar al contrario; es un pelotero que no deja respirar a los lanzadores y que levanta a la tribuna con jugadas de riesgo y buena ejecución.

Su estilo recuerda, por momentos, el de peloteros que marcaron época en nuestras Series Nacionales. Tiene algo de la chispa y el atrevimiento de Víctor Mesa, capaz de cambiar un juego con las piernas y la audacia. Y guarda algo de la potencia y la versatilidad que mostró Yoenis Céspedes: fuerza en el madero, velocidad y buen brazo. No son comparaciones de nivel, sino de estilo; Videt está construyendo su propio camino.
Este año trabajó con mayor énfasis en las pesas para ganar fuerza y en el golpeo para producir más extrabases y generar jugadas. Los resultados iniciales muestran que va por buen camino.
Tampoco parece sentir el peso de las expectativas. «No salgo presionado al terreno de juego; salgo más bien a divertirme», afirmó, y esa serenidad lo hace más peligroso. Su meta es dar lo mejor por el equipo y dejar satisfecha a la afición.
Sin embargo, su camino no ha estado exento de contratiempos. Su exclusión de la selección nacional de mayores que asistió a los Juegos Centroamericanos generó desacuerdos entre los aficionados, que consideraron que su rendimiento merecía otra oportunidad.
Forma parte de la preselección nacional sub-23 que competirá en el mundial de la categoría a finales de este mes, una vitrina ideal para mostrar su talento.

Con apenas su segunda Serie Nacional, Hanyelo Videt ya compite de tú a tú con los mejores. Si mantiene este ritmo y sigue puliendo sus herramientas, el ciclón de Jagüey Grande tiene todo para convertirse en una de las grandes figuras del béisbol cubano en los próximos años.
