Antonio Maceo había salido de Mangos de Baragua, el 22 de octubre de 1895, en una campaña conocida como la invasión de oriente a occidente, con el objetivo de llevar la guerra a todo el país.
El Titán de Bronce marcha al frente de mil 560 hombres. Por el sur, avanzaría la columna al mando de Roberto Bermúdez, estrategia que permitió a la fuerza principal, liderada por Maceo, avanzar con mayor rapidez, y que provocó que los españoles no pudieran ubicar con facilidad a los invasores.
A fines de noviembre cruzan la Trocha de Júcaro a Morón. Maceo y Gómez se reencuentran y juntas las dos columnas ultiman detalles para emprender la invasión.
El primero de enero, los cubanos acamparon en Nueva Paz, La Habana y se organizaron en tres columnas -la central, con Gómez y Maceo, y otras dos, a los flancos, al mando de los entonces coroneles Roberto Bermúdez López y Juan Bruno Zayas Alfonso-, para penetrar por el sur y ocupar los pueblos de Vegas, Melena del Sur, Güira, Alquízar, Ceiba del Agua, Caimito, Vereda Nueva, Hoyo Colorado (Bauta) y Punta Brava.
Una vez en Pinar del Rio el lugarteniente general Antonio Maceo Grajales, recogió en la Península de Guanahacabibes el 18 de septiembre de 1896, el cargamento de armas que trajo el patriota puertorriqueño Juan Rius Rivera.
Al amanecer del día 4 de octubre se inicia la contienda. En la vanguardia se encontraba la brigada occidental, seguida del cuerpo central de la columna con los recursos de la expedición, mientras que la retaguardia era dirigida por Vidal Ducarse que cubría los flancos para rezagados y protegía la marcha.
El tiroteo, que se generaliza a partir de las ocho de la mañana, se extiende hasta cerca de las cinco de la tarde cuando las tropas de Maceo, se dedican a hostigar los últimos reductos de los españoles, en una de las estribaciones del lomerío.
Las fuerzas españolas, muy superiores en número y poderío militar, no consiguieron ganar la batalla, pero el Coronel Granados bombardeó con la artillería el paso del río, por donde transitaban los cubanos, causando gran cantidad de bajas, sobre todo entre la población civil.
La victoria del General Maceo en Ceja del Negro provocó que el Capitán General de la isla, Valeriano Weyler, apresurara sus planes de reconcentración contra la población civil cubana, en pos de lograr vencer a las tropas independentistas, privándolas del vital apoyo de los campesinos.
El combate de Ceja del Negro, constituyó una de las principales derrotas de las fuerzas colonialistas en el occidente y sin lugar a dudas una de las acciones donde mayor cantidad de fuerzas emplearon contra los insurrectos en Pinar del Río.
El combate está considerado como el más cruento de todo el período independentista.
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