El régimen cubano vuelve a prometer resultados para el próximo año: «Estamos convencidos»
El régimen cubano volvió a aplazar sus expectativas de mejoría y aseguró que los resultados de las medidas económicas y sociales que aplica actualmente comenzarán a apreciarse en 2027.
El primer ministro Manuel Marrero Cruz afirmó que el Gobierno está «convencido» de que el próximo año habrá resultados, pese a que anteriores previsiones oficiales sobre crecimiento económico, apagones y recuperación no se cumplieron.
El gobernante Miguel Díaz-Canel y el primer ministro protagonizaron este viernes un nuevo episodio del pódcast oficial «Desde la Presidencia» dedicado al estado de las 176 transformaciones económicas y sociales, y la pregunta que nadie en Cuba puede evitar hacerse terminó en una promesa que ya suena familiar: los resultados llegarán el año que viene.
En 2024, el gobierno aseguró que los apagones no superarían las cuatro horas diarias en el verano de 2025, meta que no se cumplió.
En diciembre de ese mismo año proyectó un crecimiento del PIB del 1% para 2025, pero la economía se contrajo un 5%. En agosto de 2024, el propio Marrero había dicho que en «cinco años» la situación mejoraría.
Esta vez, el primer ministro reconoció la contradicción central del momento: «Ya tenemos el camino abierto para avanzar; y de hecho se está avanzando y se aprecian ya resultados, aunque todavía no se perciba en ese mejoramiento en la calidad de vida de la población».
Para justificar la ausencia de resultados tangibles, Marrero argumentó que los últimos tres meses —julio, agosto y septiembre— se dedicaron a diseñar el «cómo» de las reformas, no a ejecutarlas.
Según afirmó, en ese período se elaboraron 160 propuestas de implementación y se aprobaron 197 normas jurídicas de respaldo, entre ellas cuatro leyes, 29 decretos-leyes y 26 decretos del Consejo de Ministros.
También anunció la aprobación de más de 3,600 nuevas microempresas en ese lapso, para un total de 16,100 en el país, junto a 448 cooperativas no estatales y más de 385,000 trabajadores por cuenta propia.
En materia energética, el régimen reportó 1,418 megavatios instalados en 144 parques fotovoltaicos —el 21,4% de la generación total—, más 566 megavatios adicionales instalados por familias y actores económicos mediante sistemas solares privados. También se mencionó la entrada de 22,000 vehículos eléctricos al país.
Sin embargo, la realidad que viven los cubanos contrasta con esas cifras. La CEPAL proyecta una caída del PIB cubano del 10,3% en 2026, la peor de América Latina, mientras la inflación interanual alcanzó el 25,19% en agosto, con los alimentos subiendo un 36,01%.
El salario mínimo equivale a menos de cinco dólares al cambio informal, y el dólar informal superó los 700 pesos en septiembre, marcando un nuevo récord histórico.
El economista Elías Amor calificó el paquete de reformas, apenas un día antes de la publicación del pódcast, como «todo un gran engaño», señalando que entre enero y mayo de 2026 las ventas netas del sector estatal cayeron 29,2% y las empresas con pérdidas pasaron de 252 a 363.
El propio régimen reconoció en estudios de opinión internos que una parte de la población percibe que los beneficios de las transformaciones llegan solo a quienes tienen dinero, y que la acentuación de las desigualdades genera rechazo.
Marrero intentó responder a quienes dudan con otra promesa: «Nosotros vamos a dar el todo por el todo para que precisamente pasemos del dicho al hecho».
Las 176 transformaciones aprobadas en junio incluyen mayor autonomía para empresas estatales, apertura a banca privada, descentralización municipal y estímulos a energías renovables, en lo que el régimen describe como la mayor reforma estructural desde el Período Especial.
Cuba acumula una caída de aproximadamente 26% en su economía desde 2020, con tres años consecutivos de contracción y ocho apagones nacionales totales a lo largo de 2026.
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