
Foto: Hispan TV
Mientras el presidente de Estados Unidos vomitaba mentiras, odio y amenazas desde el podio de la Asamblea General de la ONU, institución a la que pretende convertir en un vertedero, en la República Islámica de Irán, país asediado, bombardeado y con miles de niños asesinados por la barbarie estadounidense y sionista, se recibían a 16,5 millones de jóvenes y niños en un nuevo curso escolar.
Se producía por coincidencia la paradoja entre los que aman y fundan y los que odian y destruyen. Es la contradicción entre el odio y la esperanza; entre el derecho a la vida y el delirio de amenazar y matar.
Un total de 124 000 escuelas abrieron sus puertas en todo el país persa con el tañido de la campana que anuncia el inicio de las clases. Un recuerdo muy especial se rindió este día, a la memoria de los 168 estudiantes mártires de la escuela Shayare Tayebe, de Minab, que murieron en un bombardeo estadounidense contra territorio iraní en febrero pasado, reportó Hispantv.
Cuando el mandatario yanqui amenaza en la propia ONU con hacer desaparecer a Irán, su pensamiento de desamor y crimen, va dirigido, muy especialmente, a esos millones de jóvenes comprometidos con el presente y el futuro del país, con sus miradas puestas en el desarrollo económico y social y no en las armas, las bombas y la muerte.
Alrededor del 83 % de los centros escolares de Irán son públicos, y aproximadamente el 17 % son privados. También se prevé que aumente el número de centros educativos a medida que nuevas escuelas comiencen a funcionar al inicio del año académico.
De acuerdo con el citado medio, más de nueve millones de estudiantes están matriculados en educación primaria. En el nivel de secundaria básica hay 3 948 152 estudiantes, mientras que 1 711 527 cursan la rama académica de secundaria superior.
Además, alrededor de 873 000 estudiantes están matriculados en la rama técnica y profesional, mientras que aproximadamente 555 000 cursan la rama Kardanesh, que ofrece formación profesional basada en competencias.
El inicio del año académico en Irán también coincide con la celebración oficial del Día Nacional de la Bandera, estandarte que resume la historia de la nación.
De acuerdo con un informe de Unicef, los conflictos, desplazamientos e impactos climáticos están interrumpiendo la educación de aproximadamente 258 millones de niños, niñas y adolescentes en edad escolar en todo el mundo.
En Estados Unidos, país que preside el mismo Donald Trump que ordenó lanzar cohetes contra una escuela de menores en Irán, o que aplica una política genocida contra Cuba, que afecta de manera principal a niños y ancianos, o que facilita a Israel cifras millonarias de dólares y de armas, que son usadas para asesinar palestinos, hay casi 40 millones de personas en la pobreza, de los que el mandatario no habló una palabra en su aberrante discurso en la ONU.
Entre las mentiras registradas en su alocución, no pocas veces se asignó los más inverosímiles triunfos económicos y sociales de su país, y, por supuesto, echó toda la culpa del alza de los precios del combustible y otros a la República Islámica de Irán.



