Cuando José Amaury Noroña salió al terreno por primera vez con el uniforme de los Xiamen Dolphins, pocos imaginaban que el jardinero central, oriundo del municipio de Colón, terminaría abriendo un capítulo inédito para el deporte matancero.
Varios juegos después de su debut en la Liga Profesional de Béisbol de China (CPB), los números empiezan a contar una historia de adaptación y crecimiento.
Noroña acumula 22 veces al bate con cinco indiscutibles, un doblete, cinco carreras anotadas y cuatro remolcadas, para un promedio que ronda los .227, cifras que, aunque provienen de una muestra todavía pequeña, hablan de un bateador que se ha mantenido constante.
Su presentación ante los Shanghai Orcas no trajo hits, pero sí un renglón para los libros: se convirtió en el primer pelotero cubano en anotar una carrera en la historia de la CPB. Dos juegos después, ante Changsha Want Want, respondió con un doblete y un par de remolcadas en cinco turnos, la mejor salida ofensiva de su corta campaña.

En su choque más reciente frente a Beijing Loongs, pese a la derrota de su equipo, firmó otra tarde de dos indiscutibles en cuatro visitas al plato.
Lo primero que salta a la vista es la solidez del yumurino en el primer turno de bateo y el jardín central, dos posiciones de responsabilidad que exigen tanto ojo certero como capacidad de reacción defensiva.
Que un debutante en un circuito nuevo, con un estilo de pitcheo y un ritmo de juego distintos a los conocidos en Cuba, se mantenga consistente en sus primeras salidas, es una señal de la calidad de formación que trae desde las Mayor de las Antillas.
Además, su capacidad de embasarse —reflejada en las bases por bolas recibidas junto a los hits— sugiere disciplina en la zona de strike, una virtud que en las ligas profesionales suele pesar tanto como el propio promedio de bateo.

Más allá de la estadística fría, la actuación de Noroña tiene un peso simbólico para Matanzas. El pelotero, quien también vistió la camiseta de los Cocodrilos en el béisbol nacional y representó a Cuba en los pasados Juegos Centroamericanos y del Caribe, se ha convertido en referente de una nueva generación de atletas de la provincia que encuentra en el béisbol profesional una vitrina distinta.
La CPB, con su temporada en marcha, todavía tiene mucho camino por recorrer, y con ella, la adaptación de los peloteros cubanos que hoy defienden el nombre de la Isla en los estadios asiáticos.
Para Noroña y para Matanzas, cada turno al bate en China es también una forma de mantener en alto el nombre de Colón, uno de esos rincones de la provincia que sigue aportando talento al deporte nacional.



