Septiembre comenzó con miles estudiantes en toda Cuba que regresaron a las aulas para dar inicio al curso escolar 2026-2027. En nuestro municipio especial la Secundaria Básica «Manuel Ascunce Doménech» no fue la excepción. Con mochilas al hombro y la energía renovada tras el receso, adolescentes volvieron a llenar de vida los pasillos de esta institución.
A primera hora de la mañana, las puertas de la escuela se abrieron para recibir a los jóvenes. La directora del centro supervisaba los últimos detalles junto al claustro de profesores.
Mientras tanto, los estudiantes se agrupaban en el patio central. Para muchos, el reencuentro con los compañeros fue el momento más esperado.
A pesar de la escasez de uniformes y las interrupciones eléctricas, el centro ha apostado por la creatividad y el trabajo en equipo. Las paredes de las aulas, algunas recién pintadas, y los pupitres organizados son evidencia del esfuerzo colectivo de docentes, alumnos y familiares que, durante el receso, acondicionaron los espacios.
El timbre de la Secundaria Básica «Manuel Ascunce Doménech» volvió a sonar para alumnos de Micro, y con él, la certeza de que la educación en Cuba sigue siendo una prioridad inquebrantable. Los pasillos vuelven a ser testigos del bullicio adolescente, de las dudas y los sueños de quienes, pese a todo, eligen mirar hacia adelante.
Porque a pesar de las adversidades los estudiantes de nuestro municipio no pierden el entusiasmo de un nuevo curso escolar.

