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La 65 Serie Nacional de Béisbol, fijada para comenzar el próximo 4 de octubre –si no hay cambios de último momento-, exhibirá un formato competitivo de dos zonas y cuatro grupos en la fase preliminar e introduce innovaciones en los play offs, según informó semanas atrás la Comisión Nacional del deporte de las bolas y los strikes.
El esquema competitivo de la venidera temporada obedece a la necesidad de optimizar los recursos, especialmente combustible, dado el contexto económico complejo que atraviesa el país.
Se retoma a la división por zonas y grupos, que tuvo su versión inicial en la temporada de 1992-1993 —la primera de las tres consecutivas que ganó Villa Clara en los años 90 de la pasada centuria—, y que después sufrió algunas modificaciones y permaneció hasta la 47 edición (2007-2008), en la cual las Avispas de Santiago de Cuba se alzaron con su último trofeo principal hasta la fecha.
Los Leopardos de Villa Clara, dueños de la octava plaza en el anterior campeonato, fueron ubicados en el apartado B de la Zona Occidental, junto a los Cocodrilos de Matanzas, monarcas vigentes, pero que posteriormente decepcionaron en la Liga ¿Élite? del Béisbol Cubano (LEBC).
El cuarteto se completa con los Huracanes de Mayabeque, quienes se involucraron en los play offs del torneo precedente, adueñándose del sexto peldaño y los Elefantes de Cienfuegos, que coquetearon con el boleto clasificatorio en la 64 Serie, pero tuvieron que conformarse con el décimo escalón.
En la llave A de occidente se verán las caras los Leones de la capital, campeones de la última edición de la LEBC; los Vegueros de Pinar del Río, con Alfonso Urquiola Crespo, nuevamente de timonel; los Huracanes de Artemisa, y los Piratas de la Isla de la Juventud, que tendrán de vuelta a Armando Johnson, su mánager más laureado.
La región oriental reúne en el segmento C a los Gallos de Sancti Spíritus,, los Tigres de Ciego de Ávila; los Toros de Camagüey, con Miguel Borroto ratificándose como el mentor que más veces ha regresado a nuestras controversias beisboleras, y los Leñadores de Las Tunas, subtitulares nacionales.
La agrupación D quedó conformado por los Alazanes de Granma, los Cachorros de Holguín, las Avispas de Santiago de Cuba y los Indios del Guaso.
Cada colectivo jugará 44 partidos en la ronda clasificatoria; de ellos, 24 contra los rivales de su propio grupo en las dos primeras vueltas, y 20 ante los conjuntos de la otra llave de su misma zona en el cierre de la fase preliminar.
Las subseries contra los equipos del mismo grupo serán de cuatro encuentros con un día de traslado, y en los enfrentamientos ante los adversarios del otro segmento de la zona se realizarán cinco desafíos con una fecha de descanso intermedio.
Otro elemento novedoso de la serie: al finalizar la ronda clasificatoria, la tabla de posiciones será por zona, y los cuatro mejores de cada una avanzarán a la postemporada.
En los play offs se introducirá un sistema típico del softbol. En la primera instancia serán contrincantes los dueños de las plazas uno y dos, cuyo triunfador accederá directamente a la final de zona, y el derrotado tendrá una segunda oportunidad al jugar posteriormente con el ganador del enfrentamiento entre tercero y cuarto, siempre en topes de tres a imponerse en dos.
Los reyes de cada región protagonizarán la disputa por la corona del campeonato, en un duelo al mejor en siete topes.


