Veterinario cubano sobrevive al ataque de un león: «Pensé que no saldría de esa jaula»
Un médico veterinario cubano de 25 años relató cómo sobrevivió al ataque de un león que le fracturó el fémur en tres partes, lo mantuvo más de cinco meses en terapia intensiva y le dejó secuelas permanentes.
En una entrevista publicada por Radio Sancti Spíritus, que se convirtió en viral en redes sociales, Eduardo Antonio González Hernández contó que tenía apenas 23 años y acababa de graduarse como veterinario cuando ocurrió el incidente en el zoológico provincial de Ciego de Ávila.
Ese día, el cuidador de los leones había soltado al animal un rato en una zona cerrada, pero no advirtió a sus colegas y el veterinario entró al recinto.
«El cuidador de los leones decidió un buen día coger y soltar al león», recordó Eduardo. Cuando introdujo la mano para abrir, el animal ya lo tenía en la mira, lo esperaba agazapado al otro lado de la puerta.
La mordida llegó al muslo derecho con una potencia devastadora. «En ese momento lo que sentí fue como si le hubieran dado una pedrada a un zinc. Era el ruido de cómo me traqueó el hueso», describió. El fémur quedó fracturado en tres partes de un solo golpe.
Eduardo reaccionó por instinto: le metió los dedos en los ojos al animal hasta que el león retrocedió y lo soltó. El joven se arrastró fuera del área para activar la alarma y de inmediato acudieron sus colegas.
«Yo lo primero que pensé fue que no iba a salir de ahí, no iba a salir de esa jaula. Pensé que cuando me fueran a buscar, yo iba a estar desbaratado», confesó.
Lo que vino después fue igual de duro. La herida no fue operada hasta el primero de julio —más de cinco meses después del ataque, ocurrido en enero— porque desarrolló una infección severa.
Al abrirla, los médicos extrajeron cinco litros de pus del muslo. El veterinario atribuyó la grave infección a las condiciones de alimentación del animal y afirmó que los leones en cautiverio reciben presas en descomposición.
Eduardo sufrió dos paros cardíacos y pasó alrededor de ocho meses en silla de ruedas antes de recuperar la movilidad mediante fisioterapia.
Las secuelas son permanentes: cojera en la pierna derecha, pasadores y planchuelas implantados en el hueso. «El dolor no se me quita, es constante», dijo.
El joven veterinario explicó que su ingreso en terapia intensiva fue doblemente complejo porque se sentía mal por su situación y estaba emocionalmente triste por haber herido al león para sobrevivir. El animal perdió uno de los ojos.
«Era su forma de defenderse y yo usé mi forma de defenderme», dijo Eduardo. El joven confesó que nunca quiso herir al león pero tampoco estaba dispuesto a morir en aquella jaula.
Dos años después, Eduardo se mudó a Sancti Spíritus tras casarse y, de manera espontánea, se acercó al zoológico provincial de esa ciudad a preguntar si necesitaban un veterinario. Lo contrataron de inmediato. Al momento de la entrevista, seguía trabajando directamente con los leones.
«Miedo a los leones como tal no tengo, pero respeto sí, porque ya pasé una etapa en la que casi soy cadáver», afirmó.
El relato generó una amplia reacción entre los seguidores de Radio Sancti Spíritus. Los comentarios oscilaron entre la admiración y la indignación.
Un usuario señaló que el mayor peligro no fue la mordida en sí: «Estuvo entre la vida y la muerte por la infección de varios meses sin saber lo que tenía dentro, no por la mordida». Otra voz apuntó directamente a la responsabilidad institucional: «Tremendo descuido de los cuidadores del león, casi le cuesta la vida, y le dejó con secuelas».
El caso se produce en medio de una crisis profunda en los zoológicos cubanos: en agosto, un león del zoológico de Las Tunas mató a otro ejemplar tras aproximadamente dos semanas sin recibir carne, hecho que el gobierno provincial reconoció como «inadmisible».
El mismo zoológico de Ciego de Ávila donde Eduardo fue atacado recibió en julio al león «Panchito», rescatado de otro zoológico camagüeyano tras denuncias de abandono severo.
«La vida me dio una segunda oportunidad para yo seguir en lo que me gusta. Amo a los animales salvajes», concluyó Eduardo.
Preguntas frecuentes sobre el ataque de un león a un veterinario cubano y la situación de los zoológicos en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Cómo sobrevivió el veterinario cubano al ataque del león?
El veterinario cubano Eduardo Antonio González Hernández sobrevivió al ataque de un león tras introducirle los dedos en los ojos, logrando que el animal retrocediera y lo soltara. A pesar de las graves heridas, logró arrastrarse fuera del área para activar la alarma y recibir ayuda de sus colegas.
Publicidad
¿Cuáles fueron las consecuencias del ataque para el veterinario?
El ataque del león dejó al veterinario con secuelas permanentes, incluyendo una cojera en la pierna derecha, pasadores y planchuelas implantados en el hueso, y un dolor constante. Pasó más de cinco meses en terapia intensiva debido a una grave infección y sufrió dos paros cardíacos durante su recuperación.
Publicidad
¿Cuál es la situación de los zoológicos en Cuba según las denuncias recientes?
Los zoológicos en Cuba enfrentan una grave crisis de abandono y desnutrición de los animales. Denuncias recientes destacan la falta de alimentación adecuada, condiciones de seguridad inexistentes y deterioro de las instalaciones. La falta de aplicación efectiva de leyes de protección animal agrava la situación.
Publicidad
¿Qué medidas se han tomado en respuesta a la crisis de los zoológicos cubanos?
En algunos casos, se han realizado operativos de rescate de animales, como el traslado del león «Panchito» a un mejor entorno en Ciego de Ávila. Sin embargo, las acciones institucionales suelen ser reactivas y limitadas, sin abordar el problema de raíz ni garantizar la aplicación de las leyes de bienestar animal.
Publicidad
Archivado en:








